En Europa, hay una variedad de lenguas que puede asustar a cualquiera. Eso, si lo aplicamos a las más o menos efectivas escuelas de idiomas esparcidas por todo el continente, sumándolo a las nacionalidades que aquí hay mezcladas, las combinaciones de idiomas que se hablan en cada familia son bastante peculiares.
Cuando eres au pair, muchas veces hay que investigar para saber si la familia en cuestión habla alguno de nuestros idiomas maternos, y este mismo es uno de los temas mas viejos de debate en el mundo de las au pairs: ¿buscamos una familia que hable nuestra lengua materna, o al contrario, huimos de ellas?
¿Iría con una familia que hable mi idioma?
Si.
¿Por qué?
Como bien sabéis, mi familia de acogida alemana hablaba castellano (en mayor o menor grado (nulo) según el miembro familiar con el que hablabas, pero para el caso, podías entenderte con ellos). Yo buscaba precisamente eso, una familia alemanoparlante que además, usara una de mis lenguas maternas como segundo idioma. ¿Porque? Porque yo no tenia ni la menor idea de alemán cuando aterricé en Bonn.
La mayoría de gente busca familias con las que practicar un idioma que ya conocen en mayor o menor medida, o al menos en el que puedan expresar sus necesidades más primarias. En ese caso, irte a casa de una alguien que hable tu idioma es solo una perdida de tiempo.
Mi situación era distinta: me fui de au pair para aprender un idioma desde cero. Esta es una opción que poca gente contempla, y por eso es muy limitada la información que hay al respecto. Lo que esta claro, es que no puedes irte a una familia que solo hable el idioma extranjero cuando tu no tienes ni la menor idea de este, teniendo en cuenta que vas a cuidar a sus hijos y eso es una gran responsabilidad. Necesitas un idioma común en el que ellos puedan dirigirse a ti y viceversa. ¿Vas a aprender menos? Yo no comparto eso. Hay que tener en cuenta que no vas a volver hablando a la perfección el idioma, pero eso es lo que se trata, porque no has ido a mejorar, has ido a aprender. Otro error común es el ir a aprender un idioma en una familia que también habla un idioma que tu no dominas del todo pero en el que te defiendes. Creerme, no es buena idea intentar aprender un idioma nuevo mientras que a al vez practicas con un tercero. En ese caso, si que aprendes menos, porque no te centras en nada.
Resumiendo: iría a una familia que hablara mi idioma cuando:
- La lengua vehicular de la familia sea ese idioma por el que tu estas ahí, y no tu lengua materna
- No tengas conocimientos del idioma que habla la familia (es decir, que vayas a aprender un idioma desde la más absoluta nada).
- Que de puertas a fuera de la casa, el idioma que se hable sea el mismo que habla la familia y donde tu puedas poner en práctica lo que vas aprendiendo en las situaciones de la vida diaria (eso de ir a casa de un italiano que habla castellano y que vive en Polonia para aprender italiano, es una estupidez).
Ventajas:
- Puedes aprender un nuevo idioma.
- La comunicación con los niños puede resultar más sencilla (en el caso de que también hablen tu lengua materna).
- Sufres menos estrés y te es más fácil pedir ayuda.
- La adaptación es más sencilla y te sientes menos desamparado.
Inconvenientes:
- Si vas a mejorar un idioma vas a practicar menos.
- Puedes tener más problemas de comunicación con la familia y más malentendidos.
- Puedes acomodarte y terminar hablando siempre en tu lengua materna con ellos, cosa que perjudica el propósito por el que has ido allí.
¿Queréis otra opinión sobre esto? Podéis pasaros por el blog de IrePoppins!
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martes, 10 de diciembre de 2013
lunes, 4 de noviembre de 2013
¿Que harías si...? Familias monoparentales
Una gran cantidad de las familias que buscan au pair están compuestas por solo uno de los progenitores y los hijos. Esto es una realidad tan frecuente en el mundo de las au pairs, que tu disponibilidad para ir a una de estas familias entra como pregunta estándar en la mayoría de formularios.
Ya sea por una separación de los progenitores o por el traslado temporal por trabajo de uno de ellos, por la defunción de uno de los miembros o el simple echo de la elección de ser padres sin tener una pareja, a las au pairs nos surge el dilema de si las familias de un solo padre son las adecuadas para ir a trabajar. También se ha de mencionar el echo de que no es lo mismo ir a una familia monoparental en la cual el adulto es de tu mismo sexo o es del sexo contrario. Para bien o para mal, el querer o no ir a una familia con estas características ha de ser una decisión bien meditada, por todo lo que comporta.
¿Iría yo con una familia monoparental?
Madre soltera: si
Padre soltero: no
¿Por qué?
A pesar de haber respondido si, tendría que pensármelo mucho antes de ir con una madre soltera. Podría llegar a ir si las condiciones que me ofrecen fueran buenas; el echo de ser madre soltera no seria el condicionante para dar una negativa directa, pero no serían mi primera opción si puedo evitarlo. Si bien es cierto que no tienen nada de malo, el ir como empleado te hace ver la realidad de que no es lo mismo trabajar en un sitio donde dependes totalmente de una sola persona, en este caso la madre, que el tener una segunda opción por si la primera falla por cualquier motivo. Cuando trabajas de au pair, tu trabajo depende de la vida de los padres y de como estos compaginan el trabajo y los imprevistos. Si vas a una familia que consta de dos adultos, aunque uno tenga un imprevisto o una urgencia, sabes que el otro va a aparecer y tu jornada laboral no va a ser de 15 horas. En cambio, si vas a casa de una familia monoparental, cualquier pequeño imprevisto en el adulto requiere una movilización del apoyo familiar externo (una abuelo, o tío...) o de alguna amistad, cosa que ya es más complicado y por encima de todo, muchas veces no se consigue o no se quiere conseguir (porque total, ya estas tu), y eso se traduce en mucho más trabajo para ti del cual, si tienes suerte, a cambio vas a recibir un "gracias".
Por otro lado un poco menos amable, tenemos el caso de los padres solteros. En mi caso particular, diría un no rotundo y sin siquiera pensarlo a un padre soltero. Partiendo de la base de que no me sentiría cómoda bajo el techo de una familia que solo se compone de un hombre, independientemente de la orientación sexual de éste, hay muchas más razones:
A parte de todo lo mencionado arriba, se que puede parecer hipócrita y prejuicioso el echo de decir que si que iría con una pareja homosexual (de hombres) pero no a una monoparental, a pesar de que éste fuera también homosexual, pero creo que es sencillo de entender: en la mayoría de casos que he tenido cerca o con las familias que he hablado en esta situación, muchos hombres solteros quieren una au pair para suplir el lugar que "falta" en esa familia, o suplir las cosas que hacía el otro adulto cuando estaba en casa.
Las madres suelen tener, aun a día de hoy, un factor muy decisivo y de mucho peso en la educación de los hijos. Los padres, al contrario, suelen ser mucho más laxos (exigiéndote a ti todo lo que ellos no hacen) y suelen tener jornadas laborales mucho más absorbentes, por no decir que esperan de ti todo lo que no hacen por si solos en casa, y todo eso te acaba repercutiendo en tu trabajo. Por muy buenos padres que sean es así en la mayoría de casos, y si eso se apoya con otro adulto es llevadero, pero en el caso contrario, yo no me voy a arriesgar.
También mencionaré la realidad de que con los padres de acogida no se tiene la misma relación que con las madres de acogida, le pese a quien le pese (que esto ya da por si solo para otra entrada).
Y dejando de lado todo lo arriba mencionado, no puedo evitar decir que si hablamos directamente de ser au pair en Europa (es decir, que vas por libre, sin agencia), lo más típico al encontrar un perfil de padre soltero es que quieran tener una amiguita por horas que encima les cocine y les cuide y eduque a los niños, quitándote las ganas de confiar en cualquier otro padre soltero. A ver quien tiene el valor de negarme esto.
Ventajas:
- Al ser tu el único adulto en casa a parte de la otra persona, la relación puede ser más cercana.
- Entras menos en las contradicciones de los modelos educativos que pueden tener dos adultos diferentes, basándote solo en los de una persona.
- Si hay una custodia compartida entre medias, tienes un horario con muchas horas libres seguidas, aunque quizá lo contrarrestes con horario intensivo otros días.
Inconvenientes:
- Siendo el único responsable de los niños, se puede ver desbordado al tenerte en casa.
- Puede acarrearte mucho más trabajo el vivir con una familia monoparental, ya que las responsabilidades se reparten en 2 personas, y no en 3.
- Las manías de una sola persona son más notorias que las de dos (porque se contrarrestan).
- La culpabilidad de los padres puede ser más acusada y eso se nota en la actitud de los niños y en la del adulto en cuestión hacia ti.
Y tu, ¿irías con una familia monoparental?
En el blog de IrePoppins podéis encontrar otra opinión al respecto.
Ya sea por una separación de los progenitores o por el traslado temporal por trabajo de uno de ellos, por la defunción de uno de los miembros o el simple echo de la elección de ser padres sin tener una pareja, a las au pairs nos surge el dilema de si las familias de un solo padre son las adecuadas para ir a trabajar. También se ha de mencionar el echo de que no es lo mismo ir a una familia monoparental en la cual el adulto es de tu mismo sexo o es del sexo contrario. Para bien o para mal, el querer o no ir a una familia con estas características ha de ser una decisión bien meditada, por todo lo que comporta.
¿Iría yo con una familia monoparental?
Madre soltera: si
Padre soltero: no
¿Por qué?
A pesar de haber respondido si, tendría que pensármelo mucho antes de ir con una madre soltera. Podría llegar a ir si las condiciones que me ofrecen fueran buenas; el echo de ser madre soltera no seria el condicionante para dar una negativa directa, pero no serían mi primera opción si puedo evitarlo. Si bien es cierto que no tienen nada de malo, el ir como empleado te hace ver la realidad de que no es lo mismo trabajar en un sitio donde dependes totalmente de una sola persona, en este caso la madre, que el tener una segunda opción por si la primera falla por cualquier motivo. Cuando trabajas de au pair, tu trabajo depende de la vida de los padres y de como estos compaginan el trabajo y los imprevistos. Si vas a una familia que consta de dos adultos, aunque uno tenga un imprevisto o una urgencia, sabes que el otro va a aparecer y tu jornada laboral no va a ser de 15 horas. En cambio, si vas a casa de una familia monoparental, cualquier pequeño imprevisto en el adulto requiere una movilización del apoyo familiar externo (una abuelo, o tío...) o de alguna amistad, cosa que ya es más complicado y por encima de todo, muchas veces no se consigue o no se quiere conseguir (porque total, ya estas tu), y eso se traduce en mucho más trabajo para ti del cual, si tienes suerte, a cambio vas a recibir un "gracias".
Por otro lado un poco menos amable, tenemos el caso de los padres solteros. En mi caso particular, diría un no rotundo y sin siquiera pensarlo a un padre soltero. Partiendo de la base de que no me sentiría cómoda bajo el techo de una familia que solo se compone de un hombre, independientemente de la orientación sexual de éste, hay muchas más razones:
A parte de todo lo mencionado arriba, se que puede parecer hipócrita y prejuicioso el echo de decir que si que iría con una pareja homosexual (de hombres) pero no a una monoparental, a pesar de que éste fuera también homosexual, pero creo que es sencillo de entender: en la mayoría de casos que he tenido cerca o con las familias que he hablado en esta situación, muchos hombres solteros quieren una au pair para suplir el lugar que "falta" en esa familia, o suplir las cosas que hacía el otro adulto cuando estaba en casa.
Las madres suelen tener, aun a día de hoy, un factor muy decisivo y de mucho peso en la educación de los hijos. Los padres, al contrario, suelen ser mucho más laxos (exigiéndote a ti todo lo que ellos no hacen) y suelen tener jornadas laborales mucho más absorbentes, por no decir que esperan de ti todo lo que no hacen por si solos en casa, y todo eso te acaba repercutiendo en tu trabajo. Por muy buenos padres que sean es así en la mayoría de casos, y si eso se apoya con otro adulto es llevadero, pero en el caso contrario, yo no me voy a arriesgar.
También mencionaré la realidad de que con los padres de acogida no se tiene la misma relación que con las madres de acogida, le pese a quien le pese (que esto ya da por si solo para otra entrada).
Y dejando de lado todo lo arriba mencionado, no puedo evitar decir que si hablamos directamente de ser au pair en Europa (es decir, que vas por libre, sin agencia), lo más típico al encontrar un perfil de padre soltero es que quieran tener una amiguita por horas que encima les cocine y les cuide y eduque a los niños, quitándote las ganas de confiar en cualquier otro padre soltero. A ver quien tiene el valor de negarme esto.
Ventajas:
- Al ser tu el único adulto en casa a parte de la otra persona, la relación puede ser más cercana.
- Entras menos en las contradicciones de los modelos educativos que pueden tener dos adultos diferentes, basándote solo en los de una persona.
- Si hay una custodia compartida entre medias, tienes un horario con muchas horas libres seguidas, aunque quizá lo contrarrestes con horario intensivo otros días.
Inconvenientes:
- Siendo el único responsable de los niños, se puede ver desbordado al tenerte en casa.
- Puede acarrearte mucho más trabajo el vivir con una familia monoparental, ya que las responsabilidades se reparten en 2 personas, y no en 3.
- Las manías de una sola persona son más notorias que las de dos (porque se contrarrestan).
- La culpabilidad de los padres puede ser más acusada y eso se nota en la actitud de los niños y en la del adulto en cuestión hacia ti.
Y tu, ¿irías con una familia monoparental?
En el blog de IrePoppins podéis encontrar otra opinión al respecto.
lunes, 21 de octubre de 2013
¿Que harías si...? Familias homoparentales
No hace falta salir del circulo familiar propio para darse cuenta de que cada familia es distinta a la de al lado. Si a eso le sumamos que cada familia busca una persona con unas características determinadas para compartir el techo de su casa y ser la au pair de sus hijos, la variedad que nos encontramos a la hora de encontrar HF es abrumadora.Pero siempre hay casos que se salen de ese fino margen al que llamamos normalidad, y uno de estos es cuando nos contacta una familia homoparental.
Una familia homoparental es aquella en la que los dos hombres o dos mujeres (es decir, una pareja homosexual) forman una familia y asumen la tutela de uno o más niños por alguno de los medios posibles.
¿Iría con una familia homoparental?
Si.
¿Por qué?
Siendo sinceros no encuentro ninguna razón, argumento o condición que me haga decir "no" por sistema a las familias homoparentales, solo por el echo de serlo.
Imagino que algunas no entenderéis que escriba sobre esto, porque, al menos desde mi punto de vista, me trae sin cuidado que sean dos madres, dos padres, o un padre y una madre. Tengo la bendita suerte de que he crecido en un ambiente donde se valora a las personas, y no con quien se meten en la cama. Pero vamos a reconocerlo: en España, por muy modernos que queramos parecer, esto todavía da que hablar a mucha gente.
Muchas cosas se dicen y se dirán sobre este tipo de familias, y me dispongo a desmentirlas todas:
- Una familia homoparental crea niños gays: huelga decir que eso es totalmente falso, en todo caso los niños se sentirán más libres a la hora de elegir su orientación sexual.
- Una familia homoparental crea confusión en los niños: Podremos discutir sobre el echo de que quizá que te críe tu au pair crea más confusión, pero me voy a ceñir al tema: seguro que tener a un "Papá" y a un "Papi" no crea ningún tipo de confusión en los niños, crea confusión solo a la gente que la quiere ver porque no entienden que dos hombres, o dos mujeres, puedan criar un niño.
- Los homosexuales no pueden tener hijos: Voy a hacer como con mi niña de 5 años: para hacer un bebé, se necesitan un papá y una mamá... Pero para criarlo, cuidarlo y educarlo, no. Se pueden adoptar, o recurrir a la ciencia, que a pesar de todos los palos que ponemos a sus ruedas, avanza muy rápido.
El resto de afirmaciones que he encontrado ya me parecen de un estilo demasiado homófobo como para incluirlas aquí y entrar en el juego.
El caso es que, como todos los tipos de familas, las homoparentales pueden dar lugar a unas ventajas o inconvenientes determinados:
Ventajas:
- Como he comentado más arriba, el echo de que los niños sean criados en un colectivo muy frecuentemente criticado y poco respetado, hace que precisamente eso, sean las bases de la educación que se les imparte, creando niños que respetan a la gente más allá de rasgos banales como ser o no homosexual.
- Por lo consiguiente, las familias homoparentales tampoco van a tener problemas en recibir en su casa a una au pair o un au pair homosexual (que esto por si solo ya da pie a otra entrada).
Inconvenientes:
- Al igual que no veo más ventajas en una familia solo por el echo de ser homoparental, soy incapaz de encontrar algun tipo de inconveniente.
Con esta entrada me gustaría que la familia soñada que todos buscan no sea el padre, la madre, y la parejita. Hay que entender que hay muchos tipos de familia y que unas no tienen porque ser peor que otras, así que seamos un poco más abiertos de mente, un poco más tolerantes y más respetuosos a la hora de buscar una HF.
Y por encima de todo, si no estas seguro de compartir las ideas o la forma de vivir que han elegido una familia homoparental, no hagas el invento de aceptar ser su au pair. No critiques y no juzgues, solo diles amablemente que no te parecen la familia adecuada y déjanos paso a las que venimos detrás, seguro que encontrarás otra familia que se ajuste a tu forma de pensar.
Y tu, ¿irias con una familia homoparental?
En el blog de IrePoppins podéis encontrar otra opinión al respecto.
lunes, 14 de octubre de 2013
Las 23 frases para dejar de ser au pair
Cuando dos au pairs se juntan el mundo entero se confabula, los astros se alinean y los Dioses conspiran para que el tema del que hablar sea solo uno: ser au pair. A partir de ese momento se abre un inconmensurable abanico de posibilidades: el babyssiting eterno de la otra noche, los niños, que se atrasan para pagarte, los niños, que tu Hostdad no mueve un dedo, los niños, que a cada momento que pasa ves con más oscuridad esa operación pañal que te acecha, los niños, que tienes ganas de hartarte de comida basura, los niños, que si mira que foto más bonita hice el otro día (de los niños, por supuesto)...
1- Claro que no me duele el tirón de pelo que me ha echo el niño. Recojo mi cuero cabelludo y parte de mi cráneo del suelo y vengo, ¿vale?
Pero como todo, hay momentos en los que el mono de hablar con alguien que tenga más de 7 años es extremo y, cuando por fin lo consigues, acabas diciendo cosas raras, extrañas. Cosas que hacen que los que te rodean duden seriamente de que eso que echas a la leche por las mañanas es Colacao. Que desde aquí pido perdón por todas esas gilipolleces que he llegado a soltar un sábado después de una semana especialmente difícil con los niños. Que de verdad lo digo, no me drogo ni un poquito, es solo la típica incontinencia verbal post-"llevo una semana asquerosa con dos niñas vomitando como si no hubiera un mañana".
Lo normal.
El problema es cuando se juntan dos au pairs con dicha incontinencia después de algunos días sin verse. Pasan cosas horribles. Horribles de verdad. Y se hacen cosas muy oscuras, como por ejemplo, ponerse a decir frases para dejar de ser au pair en tiempo récord.
Las 23 frases para dejar de ser au pair
(eficacia garantizada)
1- Claro que no me duele el tirón de pelo que me ha echo el niño. Recojo mi cuero cabelludo y parte de mi cráneo del suelo y vengo, ¿vale?
2- Mi madre dice que dejar bragas en el suelo es de guarras. ¡Anda! ¿Eso de ahí son tus bragas?
3- (Si la familia es alemana) Yo como salami solo, sin pan ni nada, que pan con pan es comida de tontos.
4- A ver como te digo esto delicadamente... Tu receta especial huele a boca de perro muerto.
5- ¿Que pensabas tener otro hijo? ¿Es que quieres descubrir un nuevo método de tortura?
6- Que guapa es tu hija... No se parece mucho a ti.
7- Ai, perdona por despertarte! No sabia que escuchar la canción de los patos más de 30 veces seguidas a todo trapo podía ser taaaaaaaan molesto, yo lo hago a diario!
8- Tu marido/mujer ronca tanto que es realmente imposible dormir con él/ella (pausa dramática) bueno, ya sabes, por lo que cuentas y eso...
9- ¿Vas a la compra? Trae un poco de educación, que a tus hijos se les ha acabado.
10- ¡¿Que si me gustan esos zapatos nuevos de 350 euros que te has comprado pero que nunca vas a ponerte?! Claro que si, le dan un brillo especial a la cara de gilipollas que tienes.
11- He reservado las tres plazas para el curso de educación canina, pero dicen que los niños han de ir atados y con bozal.
12- Entiendo que estas cansado de tanto trabajar hoy, fíjate que yo llevo todo el día corriendo detrás de tres niños, cocinando, llevando a críos de aquí para allá andando, jugando a fútbol, yendo a la compra, intentando que nadie llegue tarde, aguantando a amiguitos ajenos, separando combates de lucha libre y arrastrando carritos y no entiendo como puedes aguantar tu duriiiisima jornada laboral!
13- Déjame a mi, que la tontería se cura con un par de hostias bien dadas.
14- Por supuesto que no me importa meter hoy tu ropa a lavar. Me apasiona ver los palominos que deja tu marido en la ropa interior.
15- Ahora la culpa de que el niño crea que soy su padre será mía. ¿Quién fue el que le puso Luke?
16- Anoche lo escuché TODO.
17- ¿Que donde está tu hijo pequeño? Pues fíjate que llevo días sin verlo por estas tierras...
18- Os echaré de menos esta semana que os vais de vacaciones, esta sonrisa que da tres vueltas a mi cara es la viva imagen de la tristeza.
19- ¿Como iba yo a saber que la película de Blancanieves y los siete enanitos era porno? Los niños no se quejaron ni una sola vez al verla.
20- Hoy he visto a tu marido sin camiseta. No te preocupes, yo te ayudo a encerrarlo la próxima luna llena.
21- ¿Que la anterior au pair se desestresaba limpiando? Ya es mala suerte que yo me desestrese durmiendo.
22- Te vas a reír querida HM, pero cuando vi vuestras fotos por primera vez pensaba que erais una pareja homosexual. Pero ya sabes que tu bigote me encanta.
23- He sido taaaan feliz en esta familia... Ha sido el entrenamiento que necesitaba para ir a Mordor a matar orcos.
Bienvenidas sean también vuestras aportaciones.
sábado, 31 de agosto de 2013
El doble rasero
Vayamos al grano:
Cuando eres au pair hay el rasero con el que se mide a los padres, y con el que se mide a la au pair. Y son pequeñas cosas... pero que joden.
Parecen tonterías, pero cuando eres una au pair, eso es la diferencia entre estar bien y tener un buen día, o que te lo jodan por completo.
Sabéis de que hablo, estoy segura:
Esas coincidencias curiosas de que si a una niña le duele la barriga al despertar, (vamos, que tiene cuentitis aguda) la reacción de los padres es la siguiente: se puede quedar en casa descansando si es miércoles o viernes, porque "tú estás en casa que no tienes clase", pero si es lunes, martes o jueves, que tienes clase, ale, pal' cole todo el mundo que no estoy para pedirme un día de fiesta en el trabajo.
Porque esa es su verdad: no tienes clase y por lo tanto, "nada que hacer". Y lo peor, es que eso los niños lo saben y se aprovechan. En mi casa alemana, casualmente, los dolores súbitos de barriga y cabeza, solo aparecían las mañanas de miércoles y viernes. O al menos solo esos días eran tenidos en cuenta.
Y por supuesto, estas cosas te joden el día, porque a pesar de que tu plan fuera dormir cuatro horas extras, siempre será mejor que quedarte al mando de un niño supuestamente enfermo.
También hay el doble rasero en cuanto a pataletas.
Que los padres te dejen usar cualquiera de sus métodos, no incluye el desvestiros a la fuerza si no les da la gana por la simple razón de que TU NO ERES SU PADRE. Hay cosas, que para bien o para mal, solo pueden hacerlas los padres: una madre puede usarte de diana con la zapatilla, pero si hace eso una niñera o au pair se juega una denuncia de las gordas y con toda la razón del mundo.
Por esa misma razón, no puedes comportarte igual que los padres, y eso han de entenderlo (aunque a veces no lo hacen). Desde el punto de vista de un padre, que lleva la autoridad y la legalidad de hacer lo que le salga de las narices pegada al lomo desde que el churumbel en cuestión hizo acto de aparición en el mundo, es complicado entender tu posición de sargento general en muchos aspectos.
Me parece perfecto que un padre deje a su hijo de 4 años tirarse por un tobogán de la piscina donde te piden que el niño tenga 8 años o mida 1'30, pero una au pair, lo siento desde el fondo de mi corazón, no lo hará porque si pasa cualquier cosa, ella se lleva una bronca/culpa/lo que sea exponencialmente mayor a la que se llevaría un progenitor en el mismo caso. ¿Porque? Por el doble rasero.
Otro ejemplo son las cosas que se hacen con los críos. Muchas familias infravaloran el esfuerzo de las cosas que haces con las niñas:
¿Que te has llevado a los tres niños a la piscina toda la mañana? ¡Anda, podrías hacerlo dos veces por semana!
Pero ir ellos los sábados, los dos padres con solo dos hijos porque el otro esta en clase de violonchelo... ¿Estamos locos? Eso es agotador.
Y todo esto es por culpa del doble rasero. Y es éste doble rasero el que tenéis que tener en cuenta a la hora de ser au pair, porque en menor o en mayor grado, va a estar ahí.
Tragar muchas de estas cosas es absolutamente necesario para una buena convivencia, siempre que esto no lleve a situaciones de abuso (que todas somos ya mayoricitas para distinguir entre explotar y convivir en armonía).
Así que no os fustiguéis, pero no os durmáis en los laureles. Como una buena au pair me dijo un día:
Cuando eres au pair hay el rasero con el que se mide a los padres, y con el que se mide a la au pair. Y son pequeñas cosas... pero que joden.
Parecen tonterías, pero cuando eres una au pair, eso es la diferencia entre estar bien y tener un buen día, o que te lo jodan por completo.
Sabéis de que hablo, estoy segura:
Esas coincidencias curiosas de que si a una niña le duele la barriga al despertar, (vamos, que tiene cuentitis aguda) la reacción de los padres es la siguiente: se puede quedar en casa descansando si es miércoles o viernes, porque "tú estás en casa que no tienes clase", pero si es lunes, martes o jueves, que tienes clase, ale, pal' cole todo el mundo que no estoy para pedirme un día de fiesta en el trabajo.
Porque esa es su verdad: no tienes clase y por lo tanto, "nada que hacer". Y lo peor, es que eso los niños lo saben y se aprovechan. En mi casa alemana, casualmente, los dolores súbitos de barriga y cabeza, solo aparecían las mañanas de miércoles y viernes. O al menos solo esos días eran tenidos en cuenta.
Y por supuesto, estas cosas te joden el día, porque a pesar de que tu plan fuera dormir cuatro horas extras, siempre será mejor que quedarte al mando de un niño supuestamente enfermo.
También hay el doble rasero en cuanto a pataletas.
Que los padres te dejen usar cualquiera de sus métodos, no incluye el desvestiros a la fuerza si no les da la gana por la simple razón de que TU NO ERES SU PADRE. Hay cosas, que para bien o para mal, solo pueden hacerlas los padres: una madre puede usarte de diana con la zapatilla, pero si hace eso una niñera o au pair se juega una denuncia de las gordas y con toda la razón del mundo.
Por esa misma razón, no puedes comportarte igual que los padres, y eso han de entenderlo (aunque a veces no lo hacen). Desde el punto de vista de un padre, que lleva la autoridad y la legalidad de hacer lo que le salga de las narices pegada al lomo desde que el churumbel en cuestión hizo acto de aparición en el mundo, es complicado entender tu posición de sargento general en muchos aspectos.
Me parece perfecto que un padre deje a su hijo de 4 años tirarse por un tobogán de la piscina donde te piden que el niño tenga 8 años o mida 1'30, pero una au pair, lo siento desde el fondo de mi corazón, no lo hará porque si pasa cualquier cosa, ella se lleva una bronca/culpa/lo que sea exponencialmente mayor a la que se llevaría un progenitor en el mismo caso. ¿Porque? Por el doble rasero.
Otro ejemplo son las cosas que se hacen con los críos. Muchas familias infravaloran el esfuerzo de las cosas que haces con las niñas:
¿Que te has llevado a los tres niños a la piscina toda la mañana? ¡Anda, podrías hacerlo dos veces por semana!
Pero ir ellos los sábados, los dos padres con solo dos hijos porque el otro esta en clase de violonchelo... ¿Estamos locos? Eso es agotador.
Y todo esto es por culpa del doble rasero. Y es éste doble rasero el que tenéis que tener en cuenta a la hora de ser au pair, porque en menor o en mayor grado, va a estar ahí.
Tragar muchas de estas cosas es absolutamente necesario para una buena convivencia, siempre que esto no lleve a situaciones de abuso (que todas somos ya mayoricitas para distinguir entre explotar y convivir en armonía).
Así que no os fustiguéis, pero no os durmáis en los laureles. Como una buena au pair me dijo un día:
Para ser felices en ésto, tenemos que aceptar el doble rasero como compañero de viaje, pero nunca como guía.
viernes, 9 de agosto de 2013
Eres un mal padre, pero tu hijo te quiere.
Desde que descubrí el mundo de los au pairs, mucho antes de aterrizar en mi nueva casa alemana, vi que un factor común en los padres que tienen au pair es la culpabilidad. Lo digo así en general porque se sienten culpables por muchas cosas, muchísimas, y no se dan cuenta de lo que se están perdiendo por ello.
Lo más curioso es que la mayoría de veces los progenitores de las criaturas se sienten malos padres por cosas que no tienen sentido, y hacen otras muchas que si son de mal padre o madre con toda la tranquilidad y sin añadir ni un poquito de mala consciencia a su cuerpo.
Por todas estas razones, he decidido hacer una lista de estas que llevan el titulo de "Alguien tenia que decirlo", porque es lo que pensamos la mayoría de las au pairs (ya que estamos en casa y vemos la realidad de esa familia) sobre la culpabilidad de los padres:
No eres un mal padre cuando:
Eres un mal padre cuando:
Me gustaría que muchos padres leyeran esto y se dieran cuenta que no por trabajar son malos padres, que por no estar con ellos las 24 horas son malos padres, y por nada del mundo son malos padres por contratar una au pair para que sus hijos estén bien atendidos porque ellos son incapaces de hacerlo solos por cualquier motivo. Que su hijo disfruta y es feliz cuando lo llevan al supermercado porque no ha podido hacerlo en otro momento, solo por el echo de estar en su compañía. Que le da igual que no esté para cenar mientras que cuando llegue le lea un cuento de 5 minutos y le de un beso de buenas noches (que cuesta bien poco). Y que da igual que no hagan cosas divertidas todos los fines de semana, que estar en casa pintando o haciendo una tarta también es muy importante para los niños.
Pero también me gustaría que esos mismos padres supieran que sus hijos no los van a querer siempre solo por el echo de ser sus padres, que el amor no se compra y se lo tienen que ganar día a día desde que su hijo es pequeño. Que todos esos desplantes les van a pasar factura en un futuro, cuando su hijo sea mayor. Y que su au pair, esa chica que cuida a sus hijos mientras ellos pasan de todo, duermen, o están en el sofá viendo la tele solo quiere echarle encima a su hijo, que lleva horas llamando a su padre, y decirle:
Pero como ella no te lo dirá nunca, os lo digo yo en esta entrada.
Lo más curioso es que la mayoría de veces los progenitores de las criaturas se sienten malos padres por cosas que no tienen sentido, y hacen otras muchas que si son de mal padre o madre con toda la tranquilidad y sin añadir ni un poquito de mala consciencia a su cuerpo.
Por todas estas razones, he decidido hacer una lista de estas que llevan el titulo de "Alguien tenia que decirlo", porque es lo que pensamos la mayoría de las au pairs (ya que estamos en casa y vemos la realidad de esa familia) sobre la culpabilidad de los padres:
No eres un mal padre cuando:
- En vez de llevarte a tu hijo al parque te lo tienes que llevar al supermercado a hacer la compra.
- Has de contratar a una tercera persona para cuidar a tus hijos porque trabajas y no puedes estar en casa con ellos.
- No puedes recoger a tus hijos del colegio.
- No conoces muchos de sus gustos o habilidades.
- No puedes cenar con ellos todos los días.
- No sabes las costumbres que tus hijos tienen con la au pair o no entiendes muchas charlas porque no han vivido contigo las cosas de las que hablan.
- No has enseñado a tu hijo a andar, hablar, nadar, a ir en bici...
- No has podido amamantar a tu hijo hasta el año y medio de edad.
- En vez de vivir cosas con los niños te conformas con escucharles cuando te lo cuentan.
- No has estado cuando a tu hijo se le ha caído el primer diente.
- No los llevas cada fin de semana al zoo, a la piscina, al parque infantil...
- No conoces a la mitad de los amigos de tus hijos.
- No eres el que mejor conoce a tu hijo.
Eres un mal padre cuando:
- Contratas a una tercera persona para cuidar a tus hijos las mañanas del fin de semana solo para poder dormir o leerte el periódico con tranquilidad.
- Dejas a tus hijos en manos de otra gente en tu propia casa en tus días libres.
- Ignoras las llamadas de tu hijo porque no quieres estar con él y ya lo está cuidando otra persona.
- Prefieres irte a jugar todos los sábados al fútbol con tus amigos en vez de estar con tus hijos a pesar de ser el único día que puedes estar con ellos.
- No les haces caso cuando te cuentan lo que han echo durante el día.
- No valoras sus éxitos, ni les das importancia cuando te cuentan lo que han logrado hacer, por muy tonto o simple que te parezca lo que te cuentan.
- Infravaloras lo que tus hijos hacen, pero no haces ningún esfuerzo por ayudarles a mejorar porque ya lo hace otro.
- Te enfadas porque tu hijo reclama la atención de la persona que lo cuida en vez de a ti, a pesar de no hacerle caso la mayoría de las veces.
- Les consientes malos comportamientos porque no les quieres reñir durante el poco tiempo que están contigo.
- Les rompes las rutinas que tienen establecidas con esas terceras personas que lo cuidan por tu propia conveniencia.
- No compartes sus juegos ni participas nunca en ellos.
- No te preocupas por conocer sus gustos.
- Les enciendes la TV para no tener que aguantarlos porque estas cansado.
- Les consientes todos sus caprichos porque así te quitas la culpabilidad por todo lo anterior.
Me gustaría que muchos padres leyeran esto y se dieran cuenta que no por trabajar son malos padres, que por no estar con ellos las 24 horas son malos padres, y por nada del mundo son malos padres por contratar una au pair para que sus hijos estén bien atendidos porque ellos son incapaces de hacerlo solos por cualquier motivo. Que su hijo disfruta y es feliz cuando lo llevan al supermercado porque no ha podido hacerlo en otro momento, solo por el echo de estar en su compañía. Que le da igual que no esté para cenar mientras que cuando llegue le lea un cuento de 5 minutos y le de un beso de buenas noches (que cuesta bien poco). Y que da igual que no hagan cosas divertidas todos los fines de semana, que estar en casa pintando o haciendo una tarta también es muy importante para los niños.
Pero también me gustaría que esos mismos padres supieran que sus hijos no los van a querer siempre solo por el echo de ser sus padres, que el amor no se compra y se lo tienen que ganar día a día desde que su hijo es pequeño. Que todos esos desplantes les van a pasar factura en un futuro, cuando su hijo sea mayor. Y que su au pair, esa chica que cuida a sus hijos mientras ellos pasan de todo, duermen, o están en el sofá viendo la tele solo quiere echarle encima a su hijo, que lleva horas llamando a su padre, y decirle:
Eres un mal padre, pero tu hijo te quiere, aprovéchalo ahora que aún puedes.
Pero como ella no te lo dirá nunca, os lo digo yo en esta entrada.
sábado, 6 de julio de 2013
Temas espinosos: La sobreprotección de los niños
Una
de las cosas que a las au pairs más nos trae de cabeza es la
sobreprotección de los niños por parte de los padres, ya sea
física, psicológica o ambas.
La
inquietud que te provoca que los niños se hagan un rasguño en tus
horas de trabajo o que vayan sitios a sitios “prohibidos” de la
casa, es un sentimiento muy incómodo y que muchas veces, te impide
realizar actividades que harías si no tuvieras ese miedo a que al
niño le pase algo. En otras palabras, la familia te contagia el
miedo a que los niños sufran ningún daño: ellos tienen pánico a
que sus churumbeles se hagan cualquier tipo de herida o sufran alguna
caída, y eso a ti te lo transmiten en forma de miedo a deteriorar o
perder tu trabajo si algo parecido llegara a pasar.
Normalmente,
las principales responsables de todo esto suelen ser las madres de
las criaturas, que también, por otro lado, son las que más
culpables se sienten de tener que dejar a sus hijos con un tercero
durante tantas horas: quizá por esa razón los sobreprotegen. Y esa
ansia de protección, lo único que despierta en los niños es miedo
e inseguridad: tienen miedo a caerse, a subir unas escaleras, a las
películas de miedo, a trepar al columpio solos. Eso mismo les hace
no confiar en si mismos, e indirectamente, cumple las peores
predicciones: se caen, se hacen daño, y se asustan. Como podéis
ver, es un circulo vicioso muy difícil de romper, y menos desde la
situación de au pair, que por el simple miedo a que te culpen a ti,
te sumas a esa rueda de miedos e inseguridades, inculcando
indirectamente a los niños los mismos temores que les inculcan los
padres.
Como
he dicho anteriormente, se suele sobreproteger a los niños de dos
formas distintas, que pueden estar directamente relacionadas, o no:
-
La sobreprotección física
Es
esa por la cual los niños no pueden hacer ningún movimiento ni
ninguna actividad física, desde subir unas escaleras solos, hasta
bajar por un tobogán.
En
mi caso, durante mi estancia en Alemania, sufrí lo contrario a este
fenómeno, dado que mis padres de acogida eran totalmente dados al
echo de aprender de la experiencia, es decir: cayéndose, haciéndose
heridas y probando cosas nuevas. Debo decir que a veces eso llegaba a
un extremo que la que lo pasaba mal era yo, sobretodo cuando veía a
la niña de dos años recién cumplidos bajando de una litera de dos
metros de altura sin que nadie le echara una mano, sin nadie a su
alrededor siquiera. Pero muchas de mis compañeras de viaje si que
tenían niños muy sobreprotegidos físicamente: una de mis amigas
tenia dos niñas, la mayor de las cuales, con 4 años, no podía
subir las escaleras sola (lo tenia prohibido) si no era con alguien
que la acompañara dándole la mano. Con casi 5 años. No la dejaban
salir de casa con las niñas, ni siquiera a la panadería o al
supermercado. La niña no podía usar tijeras ni cuchillos.
Podéis
imaginar que con todas esas normas, y las que no conozco y que
seguramente tenían, que cantidad de limitaciones tenia esta pobre
chica para cuidar de los niños. Ni falta hace decir, que esa niña
de casi 5 años, el único día que intentó subir sola la escalera,
la madre la vió, y de tal berrido que pegó la mujer, la niña se
dio un leñazo importante del mismo susto. Adivinar quien se llevó
la culpa de que la niña se hubiera caído.
-
La sobreprotección psicológica
Esta,
por desgracia, si que la sufrí. Es esta por la cual, se permite a
los niños tener comportamientos de una edad menor a la que tienen, o
bien no se les deja hacer algunas cosas por “si les da miedo” o
“porque no les gustará”.
Por
daros un ejemplo, a mi niña de 11 años no la dejaron ver ninguna
película de Harry Potter por si esta “le daba miedo y después
tenia pesadillas”. Hasta el día que cumplió los 12 no la dejaron.
Huelga decir que la niña no pasó siquiera miedo.
Por
otro lado, esta misma niña no podía ir sola por la calle, nunca,
bajo ningún concepto, por nuestro barrio. Parece ser que antes de
que llegara yo, un hombre le dijo “Te quiero” (“Ich liebe
dich”) en la parada del bus. Ella, que no tenia un pelo de tonta,
se fue a casa corriendo y se lo contó a los padres, que como es
lógico, llamaron a la policía y pusieron una denuncia. Hasta aquí,
todo normal. Pues bien, lo que no era normal es que esta niña, desde
ese mismo día, no la dejaban ir a ningún lado sola, fuera la hora
que fuera. Teniendo en cuenta que ese hombre no vivía en el barrio
(a pesar de ser conocido por ahí porque su hermana si que tenia ahí
una casa), y que mi familia hizo correr la voz por todos lados que
tuvieran cuidado con ese hombre, me parece absurdo inculcarle ese
miedo a la niña tal y como lo hacían. La niña acabó con verdadero
miedo a salir sola de casa por si encontraba a ese hombre. A pesar de
ser las 3 de la tarde y estar las calles llenas de gente. Todo se
hubiera solucionado mandando de nuevo a la niña a la calle el día
siguiente a que eso ocurriera. Pero no lo hicieron. Y yo, como au
pair, tenia que ir con ella a todos lados donde ella quisiera ir: a
la biblioteca, a la parada del bus, a casa de la amiga X, al
supermercado, al parque... Y muchas veces arrastrando a las otras dos
niñas, porque lógicamente era mi tiempo de trabajo y no había
nadie más en casa.
Otros
ejemplos de los que tengo conocimiento que pasaban en otras casas,
era por ejemplo, el echo de niños de por ejemplo, 5, 6 o incluso 7
años, se tengan que dormir agarrados de la mano de alguien, o con
alguien a su lado. Y se les sigue permitiendo y consintiendo eso, de
manera que por supuesto, solo empeora el asunto.
Creo
que una de las cosas que deberíamos preguntar antes de elegir una
familia, es que limites tienen los niños en este sentido: que se les
permite, que normas de seguridad tienen. Y si hay la opción de
preguntarle a la antigua au pair, no os cortéis. No os conforméis
con un “normal”: lo que es normal para ellos, para ti puede ser
excesivo. Incluirlo en vuestra lista de preguntas, la
sopreprotección, en ninguna de sus variantes, es plato de gusto para
una au pair.
¿Vuestra familia sobreprotege a los niños?¿Preguntasteis esto en las entrevistas?
lunes, 10 de junio de 2013
Consejos para las familias II
Sorpresa!!!!
Nueva apariencia, nuevo fondo (que es temporal, hasta que tenga tiempo de colgar el definitivo), nuevos gatgets... Os cuento un poco, que hay cosas nuevas y interesantes:
Como podéis ver a vuestra derecha, bajo la foto del perro hambriento, unos botoncitos que van derechos al nuevo Facebook del blog, al canal de Youtube donde próximamente colgaré vídeos (cuando termine exámenes...), al siguiente, si pasáis el cursor por encima podréis ver mi e-mail (apagayvamonosdeaupair@gmail.com), y finalmente, el link al foro "Mundo au pair".
Durante el próximo mes veréis algunos cambios más en el blog, que ya os iré contando. Quiero darle una apariencia que facilite un poco la lectura, que tanto naranja ya me estaba cansando.
Una vez explicado esto, volvamos al tema que nos ha llevado aquí... El maravilloso mundo de las familias. Os hago saber que la última entrada ha provocado un aluvión de e-mails de Hostmoms y de un Hostdad (muy majo, todo hay que decirlo) diciéndome que habían llegado a mi blog de rebote, pero que les había gustado mucho la entrada. Así que chicas y chicos bloggers: a publicar consejos para las familias, que aunque no lo parezca, ahí están ellas, al acecho...
Hoy traigo un par de ideas más para vosotros:
La caja del dinero
Como au pair, agradecí enormemente esta estrategia de mi familia alemana, y quiero extender la idea y la filosofía a todas las familias a las que pueda.
Por todos es sabido que muchas veces, la au pair ha de comprar cosas (leche, salchichas, unas cartulinas...) con su propio dinero, y después avisar a la familia de que se lo ha gastado, y después darles el ticket para que le devuelvan el dinero, y después esperar a que se lo devuelvan, y después recordar mil veces a la familia que te deben el dinero porque se olvida, y después .. No os parecen muchos pasos para algo tan simple? Por no añadir que a veces, acaba dando apuro decirle a la familia por quinta vez después de dos semanas de espera: Aun me debes los 15 euros del otro día.
Todo esto tiene una solución muy pero que muy fácil:
Como buena Hostmom que eres, compra una cajita, la pones en la cocina, y metes 50 euros dentro. Le explicas a la au pair, que puede usar ese dinero para comprar cualquier cosa que se le pida o que necesite (desde el pan, hasta una libreta para el colegio los niños), y que de vez en cuando, puede usar ese dinero para hacer cosas con los niños, previo aviso, a poder ser. Le pides que deje dentro de la caja los tickets de las cosas que compre y el cambio (o que apunte lo que le ha costado, porque en sitios como la panadería, por ejemplo, no te dan ticket). Cada domingo por la noche, coges los tickets, los revisas, y rellenas la caja de nuevo con el dinero que falte para llegar otra vez a los 50 euros (que algunas semanas solo se habrá gastado 5 euros, y otras, si se ha llevado a los niños al museo, quizá falten 30).
¿Veis que fácil? No tenéis que ir pensando en cuanto le debéis a la au pair, y a ella le dais un margen de maniobra e improvisación con los niños (llevártelos a tomar un helado de vez en cuando, ayuda mucho en la relación niños-au pair, o levantarte una mañana de verano y decidir que es buena idea irte al zoo a pasar el día con ellos sin pensar en esos 30 euros que te deberá la familia y que sabe Dios cuando regresaran a tus manos).
Os aseguro que las au pairs no somos unas ladronas que iremos arañando de ese dinero, y este pequeño gesto facilitara enormemente la convivencia con la au pair.
La flexibilidad
Flexibilidad, flexibilidad... Nos repetimos mucho. Siempre hablamos de flexibilidad, pero eso parece ser exclusivo de las au pairs: modificar horarios, quedarse más horas, volver antes a casa para hacer un babysitting... Pero esto, señores, no funciona así. No es algo que vaya en un solo sentido, ha de ser mutuo.
¿Como pueden ser flexibles las familias? Pues para empezar, no contando horas, pero teniéndolas en cuenta. La au pair vive con vosotros, y si es una buena au pair, hace cosas por los niños las 24 horas, siempre que este en casa en ese momento, aunque no sean sus horas de trabajo: leen cuentos antes de ir a dormir, ayudan a que los niños coman, peinan a criaturas de buena mañana.... Todas estas horas, porque si, son horas, y nadie las cuenta. Entonces no seáis tan quisquillosos como para llegar a casa 1 hora antes, y le digas a la au pair al día siguiente que se tiene que quedar una hora más en casa porque ayer hizo una hora menos.
Otra situación: tienes un niño pequeño, y tu estas en casa. El niño querrá estar contigo, es inevitable. No tengas la pachorra de dejar a la au pair todo el día con el niño berreado porque quiere estar con su madre, y tu rascándote la barriga en el sofá. O bien estas con ellos, o bien dejas a la au pair ese rato libre. Y si, no cuentes esas horas como "me las debes", porque otro día llegaras 2 horas tarde, y la au pair se callara la boca.
También esta el tema de cambiar horarios. Si la au pair lleva días avisándote de que va a hacer algo, y a ti ese día te sale un imprevisto, TE JODES. Ella te ha avisado, no tienes derecho a obligarla a cancelar sus planes porque a ti te va mal (a no ser que hablemos de una urgencia porque te estas muriendo, claro). ¿Te imaginas la situación al revés? La au pair te hace volver a casa 3 horas antes del trabajo porque ella tiene un imprevisto. ¿Impensable, verdad? Pues no hagáis vosotros lo mismo.
Familias, poner en practica estos consejos: nosotras ponemos en practica los vuestros. Hoy por ti, mañana por mi.
Nueva apariencia, nuevo fondo (que es temporal, hasta que tenga tiempo de colgar el definitivo), nuevos gatgets... Os cuento un poco, que hay cosas nuevas y interesantes:
Como podéis ver a vuestra derecha, bajo la foto del perro hambriento, unos botoncitos que van derechos al nuevo Facebook del blog, al canal de Youtube donde próximamente colgaré vídeos (cuando termine exámenes...), al siguiente, si pasáis el cursor por encima podréis ver mi e-mail (apagayvamonosdeaupair@gmail.com), y finalmente, el link al foro "Mundo au pair".
Durante el próximo mes veréis algunos cambios más en el blog, que ya os iré contando. Quiero darle una apariencia que facilite un poco la lectura, que tanto naranja ya me estaba cansando.
Una vez explicado esto, volvamos al tema que nos ha llevado aquí... El maravilloso mundo de las familias. Os hago saber que la última entrada ha provocado un aluvión de e-mails de Hostmoms y de un Hostdad (muy majo, todo hay que decirlo) diciéndome que habían llegado a mi blog de rebote, pero que les había gustado mucho la entrada. Así que chicas y chicos bloggers: a publicar consejos para las familias, que aunque no lo parezca, ahí están ellas, al acecho...
Hoy traigo un par de ideas más para vosotros:
La caja del dinero
Como au pair, agradecí enormemente esta estrategia de mi familia alemana, y quiero extender la idea y la filosofía a todas las familias a las que pueda.
Por todos es sabido que muchas veces, la au pair ha de comprar cosas (leche, salchichas, unas cartulinas...) con su propio dinero, y después avisar a la familia de que se lo ha gastado, y después darles el ticket para que le devuelvan el dinero, y después esperar a que se lo devuelvan, y después recordar mil veces a la familia que te deben el dinero porque se olvida, y después .. No os parecen muchos pasos para algo tan simple? Por no añadir que a veces, acaba dando apuro decirle a la familia por quinta vez después de dos semanas de espera: Aun me debes los 15 euros del otro día.
Todo esto tiene una solución muy pero que muy fácil:
Como buena Hostmom que eres, compra una cajita, la pones en la cocina, y metes 50 euros dentro. Le explicas a la au pair, que puede usar ese dinero para comprar cualquier cosa que se le pida o que necesite (desde el pan, hasta una libreta para el colegio los niños), y que de vez en cuando, puede usar ese dinero para hacer cosas con los niños, previo aviso, a poder ser. Le pides que deje dentro de la caja los tickets de las cosas que compre y el cambio (o que apunte lo que le ha costado, porque en sitios como la panadería, por ejemplo, no te dan ticket). Cada domingo por la noche, coges los tickets, los revisas, y rellenas la caja de nuevo con el dinero que falte para llegar otra vez a los 50 euros (que algunas semanas solo se habrá gastado 5 euros, y otras, si se ha llevado a los niños al museo, quizá falten 30).
¿Veis que fácil? No tenéis que ir pensando en cuanto le debéis a la au pair, y a ella le dais un margen de maniobra e improvisación con los niños (llevártelos a tomar un helado de vez en cuando, ayuda mucho en la relación niños-au pair, o levantarte una mañana de verano y decidir que es buena idea irte al zoo a pasar el día con ellos sin pensar en esos 30 euros que te deberá la familia y que sabe Dios cuando regresaran a tus manos).
Os aseguro que las au pairs no somos unas ladronas que iremos arañando de ese dinero, y este pequeño gesto facilitara enormemente la convivencia con la au pair.
La flexibilidad
Flexibilidad, flexibilidad... Nos repetimos mucho. Siempre hablamos de flexibilidad, pero eso parece ser exclusivo de las au pairs: modificar horarios, quedarse más horas, volver antes a casa para hacer un babysitting... Pero esto, señores, no funciona así. No es algo que vaya en un solo sentido, ha de ser mutuo.
¿Como pueden ser flexibles las familias? Pues para empezar, no contando horas, pero teniéndolas en cuenta. La au pair vive con vosotros, y si es una buena au pair, hace cosas por los niños las 24 horas, siempre que este en casa en ese momento, aunque no sean sus horas de trabajo: leen cuentos antes de ir a dormir, ayudan a que los niños coman, peinan a criaturas de buena mañana.... Todas estas horas, porque si, son horas, y nadie las cuenta. Entonces no seáis tan quisquillosos como para llegar a casa 1 hora antes, y le digas a la au pair al día siguiente que se tiene que quedar una hora más en casa porque ayer hizo una hora menos.
Otra situación: tienes un niño pequeño, y tu estas en casa. El niño querrá estar contigo, es inevitable. No tengas la pachorra de dejar a la au pair todo el día con el niño berreado porque quiere estar con su madre, y tu rascándote la barriga en el sofá. O bien estas con ellos, o bien dejas a la au pair ese rato libre. Y si, no cuentes esas horas como "me las debes", porque otro día llegaras 2 horas tarde, y la au pair se callara la boca.
También esta el tema de cambiar horarios. Si la au pair lleva días avisándote de que va a hacer algo, y a ti ese día te sale un imprevisto, TE JODES. Ella te ha avisado, no tienes derecho a obligarla a cancelar sus planes porque a ti te va mal (a no ser que hablemos de una urgencia porque te estas muriendo, claro). ¿Te imaginas la situación al revés? La au pair te hace volver a casa 3 horas antes del trabajo porque ella tiene un imprevisto. ¿Impensable, verdad? Pues no hagáis vosotros lo mismo.
Familias, poner en practica estos consejos: nosotras ponemos en practica los vuestros. Hoy por ti, mañana por mi.
domingo, 2 de junio de 2013
Consejos para las familias
Siempre escribo consejos para las au pairs y nunca me había parado a pensar en escribir una entrada para las familias. Parece un tema tabú... Ninguna au pair escribe una entrada dando conejos a las familias, pero parece ser que las familias si que tienen todo el derecho en aconsejarnos y acribillarnos por doquier. Por esta razón, creo que es el momento de mezclar estos dos mundos (Familias y Au Pairs) y que nos demos consejos mutuamente. Los dos.
No os hagáis esperar
Teóricamente, la relación au pair-familia debería ser una idílica relación de igual a igual. Os imagináis que un día, la au pair decide decirte: "Hola HM-de-turno! Se que debería llegar aquí a eso de las 16:00 para empezar a trabajar, pero me he olvidado de decirte que hoy quedé con una amiga a tomar café, llegaré a casa un par de horas tardeasí que te jodes y aunque hayas echo planes, te quedas tu con los niños, y eso si, me pagas esas dos horas de menos que hago! ¿De acuerdo? Gracias!".
¿Verdad que seria todo un escándalo y te quedarías con cara de gilipollas? Pues imagínate cuando eres TU la que llegas dos horas tarde, dos horas que la au pair tenia apuntadas como su tiempo libre, que quizá tenia planes o quería simplemente rascarse la barriga desde todos los ángulos posibles, dos horas de las que por cierto, la au pair no va a ver un puto duro extra.
Intenta llegar siempre a la hora convenida (a no ser que sea una urgencia (una urgencia de verdad)). Es cierto que la au pair trabaja para ti, pero eso no te da derecho a usarla, hacer y deshacer su vida como a ti bien te plazca.
Respeta la intimidad de la au pair
¿La au pair se mete en tu habitación y chafardea lo que tienes o dejas de tener? ¿Te dice después que la ordenes, que eso no le gusta o aquello tampoco?
Entonces, no hagas tu lo mismo. Es tu casa, pero es su zona. Cuando tu te vas a un hotel, el gerente no te deja un post it donde diga: "limpia tu cuarto y ordenarlo,guarra". Ten presente entonces, que tu casa es como un hotel, y la habitación de la au pair, es su zona, aunque tu seas el propietario.
Trabajar con los niños dormidos, también es trabajar
¿Tu dejas de ser padre a las 21:00, cuando acuestas a los niños? ¿Porque entonces, eres capaz de dejar a la au pair SOLA 5 horas por la noche con los niños, solo contando la horita que la has dejado acostando a los críos como horas de trabajo? ¿Representa que si un niño se despierta por la noche, como au pair no tengo porque atenderlo si total, no es "trabajar" porque los niños duermen? ¿Me puedo ir a tomar algo, porque total, no estoy trabajando?
Espero que veáis, que aunque los niños estén dormidos, eso debe contar como horas de trabajo, porque lo son.
Ten en cuanta a la au pair en las fechas especiales
Las au pairs también tenemos cumpleaños, estamos posiblemente en tu casa por navidad, en verano... Acuérdate de esto. La au pair les ha comprado un regalo de cumpleaños a tus hijos, y si no lo ha echo porque aun no ha llegado la fecha, lo harán. Han preparado manualidades con tus hijos PARA TI en días como el día de la madre, del padre, del abuelo y del espíritu santo, posiblemente terminando de noche ella sola y teniendo unas cuantas discusiones para que tus hijos pongan la mano aquí o allí, peguen esto aquí o allí, solo para que tu tengas un recuerdo bonito de ellos. Ella también pasa calor en verano, y quizá le gustaría llevarse a tus hijos a la piscina en vez de aguantar a niños aburridos y acalorados.
Así que por favor, regalale algo por su cumpleaños. Haz/Compra una tarta. Ponle un calcetín en la chimenea para navidad. Regalarle una tarjeta los días de celebración en tu país. Haz que los niños le hagan un dibujo o le escriban una carta, prepara algo bonito. Saca el bono familiar de verano en la piscina municipal.
No hace falta que sea nada caro: un libro, un CD de música, una sudadera, un jersey o un kit de dibujo. Ella te lo agradecerá muchísimo, y la harás mucho más feliz de lo que jamás podrías imaginar. No es el regalo, no es su valor, es el echo de que alguien se acuerde de ti en un día especial lo que se agradece tanto.
Ten en cuenta a al au pair en tu día a día
Trae merienda también para ella cuando vayas a por pastelitos a media tarde. Llámala para comer y para cenar aunque este en su cuarto porque no esta trabajando. No la hagas estar con los niños de otros, si vienen amigos a cenar. Pregúntale si os quiere acompañar a pasar el día fuera.
Ella puede que no le apetezcan en ese momento los pastelitos, o puede que no tenga ganas de cenar, o que no quiera pasar su día libre con vosotros. Pero pensar en la sensación que puede tener, si baja a cenar y os ve a todos ya terminando y nadie la ha avisado de que la comida estaba lista. O se da cuenta de que no hay merienda para ella. O de que no la queréis a vuestro lado. Imaginar, solo por un momento, como os sentiríais vosotros.
Ser comprensivos
Las au pairs también son personas. Tiene sus días malos, y sus días buenos.
Voy a poneros un ejemplo:
¿Cuantos días queréis, con todas vuestras fuerzas, estrangular a vuestros hijos con las dos manos? Y no me seáis hipócritas, que ningún padre se libra de esto. Va con el carné de padre.
Pues imagina que no son tus hijos, pero los tienes que aguantar como si lo fueran. Y no puedes poner mala cara. Ni gritar. Lo único que puedes hacer es tragarte toda la rabia, poner una sonrisa y seguir para adelante.
Así que cuando lleguéis, no le digáis a la au pair: ¿Te puedes quedar 30 minutitos con los niños, que me voy a comprar unas cosas al super?
No seáis tan retorcidos. Puede que la au pair este al borde de un ataque de nervios. Cuando lleva 8 horas con los niños, darle la opción de huir. Si no te puedes llevar a los niños, dale la opción a la au pair de irse ella a comprar: "Necesito ir al super: ¿quieres ir tu o prefieres quedarte con los niños?".
Creerme, no es bueno hacer llegar a una persona hasta el limite de su paciencia.
No hagáis las cosas que la au pair tiene prohibidas
No quiero que los niños miren la TV, no quiero que coman caramelos, no quiero que corran por la calle, no quiero que jueguen con agua, no quiero que coman a deshora, no quiero que las habitaciones estén desordenadas, no quiero que los niños coman como animales, no quiero que los niños coman comida basura...
¿Cuantas veces has dicho todas estas cosas? Las au pais se parten el lomo cumpliendo cada una de las prohibiciones que tu les indicas, para que después, llegues tu, les des un beso a cada churumbel y les enciendas la TV; TV que por cierto, los niños llevan pidiendo desde hace 4 horas y la au pair lleva cada minuto de esas 4 horas diciéndoles que eso no puede ser. ¿Lo ves justo? No lo es.
Son tus hijos, pero son las normas de TODOS. No pidas que las au pairs hagan cosas que tu no vas a cumplir, porque de cara a los niños, tu seras la madre guai que les pone la TV y les da chuches, les cocinas pizza y la au pair la mala malísima que les dice a todo que no y les cocina verdura y ensaladas. ¿De verdad quieres que tus hijos tengan esa idea de la persona que les cuida durante casi todo el día? ¿Esa es la felicidad que quieres para ellos? Piensa en ello. Cambia de actitud. Ayuda a que las normas sean para TODOS.
No dejes que la au pair se entere de las cosas por los niños
"Mi mama mañana tiene una cena en el trabajo" "Mi papa se va de viaje la semana que viene y me traerá caramelos" "Mi mama dice que no haces (añadir aquí algo)" "Mi papa dice..."
Estas cosas, familias, joden mucho. Las au pais nos preocupamos para que nada de lo que hagamos/digamos y que os pueda ofender, llegue a vuestros oídos. No hacemos planes con semanas de antelación y no os avisamos. Y mucho menos lo decimos delante de los niños, que para quien no lo sepa, son pequeñas personitas programadas para cascar todo lo que escuchan y repetirlo palabra por palabra cuando menos te lo esperas.
Si queréis criticarnos, adelante! Nosotras también lo hacemos! Pero no permitáis que nos enteremos, y menos por los niños. ¿Que narices pensaran tus hijos de esa persona que los cuida, si oyen estas cosas? Y no solo eso, sino que estas cosas, es casi seguro que llegaran a orejas del blanco al que atacáis.
Si tenéis planes, y lo sabéis, contárnoslo. No nos dejéis enterarnos por los niños.
Y sobre todo, no uséis a los niños para comunicarnos cosas. Si una au pair tiene que creer todos los "Mi mama me ha dicho que has de hacer.../ que no puedes hacer..../ que puedo hacer..." de los niños, estamos listos. Y por supuesto, eso puede acabar o bien prohibiendo algo que tu si que has autorizado, o al contrario, autorizando algo prohibido. Hacerme caso, no hay notita pegada en la nevera que por bien no venga.
PD: Siento lo abandonado que está blog, pero mi día no tiene más horas. Hasta finales de junio no creo que pueda colgar nada más. De todos modos, esperarme, que volveré ;)
No os hagáis esperar
Teóricamente, la relación au pair-familia debería ser una idílica relación de igual a igual. Os imagináis que un día, la au pair decide decirte: "Hola HM-de-turno! Se que debería llegar aquí a eso de las 16:00 para empezar a trabajar, pero me he olvidado de decirte que hoy quedé con una amiga a tomar café, llegaré a casa un par de horas tarde
¿Verdad que seria todo un escándalo y te quedarías con cara de gilipollas? Pues imagínate cuando eres TU la que llegas dos horas tarde, dos horas que la au pair tenia apuntadas como su tiempo libre, que quizá tenia planes o quería simplemente rascarse la barriga desde todos los ángulos posibles, dos horas de las que por cierto, la au pair no va a ver un puto duro extra.
Intenta llegar siempre a la hora convenida (a no ser que sea una urgencia (una urgencia de verdad)). Es cierto que la au pair trabaja para ti, pero eso no te da derecho a usarla, hacer y deshacer su vida como a ti bien te plazca.
Respeta la intimidad de la au pair
¿La au pair se mete en tu habitación y chafardea lo que tienes o dejas de tener? ¿Te dice después que la ordenes, que eso no le gusta o aquello tampoco?
Entonces, no hagas tu lo mismo. Es tu casa, pero es su zona. Cuando tu te vas a un hotel, el gerente no te deja un post it donde diga: "limpia tu cuarto y ordenarlo,
Trabajar con los niños dormidos, también es trabajar
¿Tu dejas de ser padre a las 21:00, cuando acuestas a los niños? ¿Porque entonces, eres capaz de dejar a la au pair SOLA 5 horas por la noche con los niños, solo contando la horita que la has dejado acostando a los críos como horas de trabajo? ¿Representa que si un niño se despierta por la noche, como au pair no tengo porque atenderlo si total, no es "trabajar" porque los niños duermen? ¿Me puedo ir a tomar algo, porque total, no estoy trabajando?
Espero que veáis, que aunque los niños estén dormidos, eso debe contar como horas de trabajo, porque lo son.
Ten en cuanta a la au pair en las fechas especiales
Las au pairs también tenemos cumpleaños, estamos posiblemente en tu casa por navidad, en verano... Acuérdate de esto. La au pair les ha comprado un regalo de cumpleaños a tus hijos, y si no lo ha echo porque aun no ha llegado la fecha, lo harán. Han preparado manualidades con tus hijos PARA TI en días como el día de la madre, del padre, del abuelo y del espíritu santo, posiblemente terminando de noche ella sola y teniendo unas cuantas discusiones para que tus hijos pongan la mano aquí o allí, peguen esto aquí o allí, solo para que tu tengas un recuerdo bonito de ellos. Ella también pasa calor en verano, y quizá le gustaría llevarse a tus hijos a la piscina en vez de aguantar a niños aburridos y acalorados.
Así que por favor, regalale algo por su cumpleaños. Haz/Compra una tarta. Ponle un calcetín en la chimenea para navidad. Regalarle una tarjeta los días de celebración en tu país. Haz que los niños le hagan un dibujo o le escriban una carta, prepara algo bonito. Saca el bono familiar de verano en la piscina municipal.
No hace falta que sea nada caro: un libro, un CD de música, una sudadera, un jersey o un kit de dibujo. Ella te lo agradecerá muchísimo, y la harás mucho más feliz de lo que jamás podrías imaginar. No es el regalo, no es su valor, es el echo de que alguien se acuerde de ti en un día especial lo que se agradece tanto.
Ten en cuenta a al au pair en tu día a día
Trae merienda también para ella cuando vayas a por pastelitos a media tarde. Llámala para comer y para cenar aunque este en su cuarto porque no esta trabajando. No la hagas estar con los niños de otros, si vienen amigos a cenar. Pregúntale si os quiere acompañar a pasar el día fuera.
Ella puede que no le apetezcan en ese momento los pastelitos, o puede que no tenga ganas de cenar, o que no quiera pasar su día libre con vosotros. Pero pensar en la sensación que puede tener, si baja a cenar y os ve a todos ya terminando y nadie la ha avisado de que la comida estaba lista. O se da cuenta de que no hay merienda para ella. O de que no la queréis a vuestro lado. Imaginar, solo por un momento, como os sentiríais vosotros.
Ser comprensivos
Las au pairs también son personas. Tiene sus días malos, y sus días buenos.
Voy a poneros un ejemplo:
¿Cuantos días queréis, con todas vuestras fuerzas, estrangular a vuestros hijos con las dos manos? Y no me seáis hipócritas, que ningún padre se libra de esto. Va con el carné de padre.
Pues imagina que no son tus hijos, pero los tienes que aguantar como si lo fueran. Y no puedes poner mala cara. Ni gritar. Lo único que puedes hacer es tragarte toda la rabia, poner una sonrisa y seguir para adelante.
Así que cuando lleguéis, no le digáis a la au pair: ¿Te puedes quedar 30 minutitos con los niños, que me voy a comprar unas cosas al super?
No seáis tan retorcidos. Puede que la au pair este al borde de un ataque de nervios. Cuando lleva 8 horas con los niños, darle la opción de huir. Si no te puedes llevar a los niños, dale la opción a la au pair de irse ella a comprar: "Necesito ir al super: ¿quieres ir tu o prefieres quedarte con los niños?".
Creerme, no es bueno hacer llegar a una persona hasta el limite de su paciencia.
No hagáis las cosas que la au pair tiene prohibidas
No quiero que los niños miren la TV, no quiero que coman caramelos, no quiero que corran por la calle, no quiero que jueguen con agua, no quiero que coman a deshora, no quiero que las habitaciones estén desordenadas, no quiero que los niños coman como animales, no quiero que los niños coman comida basura...
¿Cuantas veces has dicho todas estas cosas? Las au pais se parten el lomo cumpliendo cada una de las prohibiciones que tu les indicas, para que después, llegues tu, les des un beso a cada churumbel y les enciendas la TV; TV que por cierto, los niños llevan pidiendo desde hace 4 horas y la au pair lleva cada minuto de esas 4 horas diciéndoles que eso no puede ser. ¿Lo ves justo? No lo es.
Son tus hijos, pero son las normas de TODOS. No pidas que las au pairs hagan cosas que tu no vas a cumplir, porque de cara a los niños, tu seras la madre guai que les pone la TV y les da chuches, les cocinas pizza y la au pair la mala malísima que les dice a todo que no y les cocina verdura y ensaladas. ¿De verdad quieres que tus hijos tengan esa idea de la persona que les cuida durante casi todo el día? ¿Esa es la felicidad que quieres para ellos? Piensa en ello. Cambia de actitud. Ayuda a que las normas sean para TODOS.
No dejes que la au pair se entere de las cosas por los niños
"Mi mama mañana tiene una cena en el trabajo" "Mi papa se va de viaje la semana que viene y me traerá caramelos" "Mi mama dice que no haces (añadir aquí algo)" "Mi papa dice..."
Estas cosas, familias, joden mucho. Las au pais nos preocupamos para que nada de lo que hagamos/digamos y que os pueda ofender, llegue a vuestros oídos. No hacemos planes con semanas de antelación y no os avisamos. Y mucho menos lo decimos delante de los niños, que para quien no lo sepa, son pequeñas personitas programadas para cascar todo lo que escuchan y repetirlo palabra por palabra cuando menos te lo esperas.
Si queréis criticarnos, adelante! Nosotras también lo hacemos! Pero no permitáis que nos enteremos, y menos por los niños. ¿Que narices pensaran tus hijos de esa persona que los cuida, si oyen estas cosas? Y no solo eso, sino que estas cosas, es casi seguro que llegaran a orejas del blanco al que atacáis.
Si tenéis planes, y lo sabéis, contárnoslo. No nos dejéis enterarnos por los niños.
Y sobre todo, no uséis a los niños para comunicarnos cosas. Si una au pair tiene que creer todos los "Mi mama me ha dicho que has de hacer.../ que no puedes hacer..../ que puedo hacer..." de los niños, estamos listos. Y por supuesto, eso puede acabar o bien prohibiendo algo que tu si que has autorizado, o al contrario, autorizando algo prohibido. Hacerme caso, no hay notita pegada en la nevera que por bien no venga.
PD: Siento lo abandonado que está blog, pero mi día no tiene más horas. Hasta finales de junio no creo que pueda colgar nada más. De todos modos, esperarme, que volveré ;)
viernes, 19 de abril de 2013
Tipos de au pairs para los distintos tipos de familias
No todas las au pairs pueden encajar en todas las familias. Es imposible.
Hay que conocer muy bien como eres para saber que familias te convienen y que familias no. Y la familia ha de conocer bien a los niños para saber que au pair estaría a gusto con ellos.
Los niños tienen caracteres muy distintos, y es totalmente incompatible una familia con dos niños de 4 y 6 años amantes de fútbol, con una au pair que odie el fútbol y le guste leer cuentos de fantasía y princesas. Y ojo! No por no ser compatibles es una mala familia o una mala au pair. Simplemente, hay veces que los perfiles no casan.
Este año, he visto pasar a mi lado muchas au pais, y he hablado con muchas otras. Cada una tiene un perfil distinto que deberíamos conocer y ser realistas al buscar familia, porque encontrar una que encaje con nuestro carácter es casi la fórmula del éxito. Me he tomado la libertad de hacer una lista algunos tipos de perfiles que hay, porque aunque no lo parezca, todas tenemos más simpatía a un extremo que al otro .
Hay que conocer muy bien como eres para saber que familias te convienen y que familias no. Y la familia ha de conocer bien a los niños para saber que au pair estaría a gusto con ellos.
Los niños tienen caracteres muy distintos, y es totalmente incompatible una familia con dos niños de 4 y 6 años amantes de fútbol, con una au pair que odie el fútbol y le guste leer cuentos de fantasía y princesas. Y ojo! No por no ser compatibles es una mala familia o una mala au pair. Simplemente, hay veces que los perfiles no casan.
Este año, he visto pasar a mi lado muchas au pais, y he hablado con muchas otras. Cada una tiene un perfil distinto que deberíamos conocer y ser realistas al buscar familia, porque encontrar una que encaje con nuestro carácter es casi la fórmula del éxito. Me he tomado la libertad de hacer una lista algunos tipos de perfiles que hay, porque aunque no lo parezca, todas tenemos más simpatía a un extremo que al otro .
PERFILES DE AU PAIR
1) Au pair de niños o au pair de niñas.
Parece un topicazo, pero no lo es. A todas, absolutamente a todas, nos tira mas un lado o otro. Una au pair que le encanta jugar a princesas y a cocinitas, como llegue a una casa donde tengan un niño pro-vamos-al-parque-a-jugar-a-policías, llegara a tener un trauma importante. Y no solo eso. Yo se que soy una au pair de niños. ¿Y como es que siendo así has estado en una casa con 3 niñas? Os preguntareis. Pues porque mis niñas eran de las que les encantaba el fútbol, los piratas, star wars (a pesar de no haber visto ninguna película), los robots, y enterrar a las barbies en el arenero porque eran zombies. Yo no hubiera sobrevivido dos telediarios jugando a princesas todos los días. Hay que tener esto presente, porque tu tarea es jugar con los niños, y estar 4 horas al día haciendo cosas que odias, es horrible y una verdadera tortura.
2) Au pair deportiva o au pair de puzzles.
Hay las au pairs a las que les gusta el deporte y a las que no. Ninguna de las dos es mejor que la otra, simplemente tener en cuenta eso, porque si os gusta el deporte, no os vayáis a una familia que pasan las tardes en casa haciendo galletas, y viceversa.
3) Au pair activa o au pair pasiva
Hay au pairs que les gusta hacer actividades con los niños, implicándose ella, y las hay que al contrario, las organiza para estar vigilando desde fuera. Hay que preguntar como funcionan esos niños. Las mías, por ejemplo, jugaban solas horas enteras, pero tenias que darles algo que hacer. Una vez encontraban la idea, no te necesitaban ni querían para nada más. Si yo necesitara estar encima de los niños, me hubiera deprimido bien en esa casa, que me he pasado horas leyendo mientras ellas jugaban tan ricamente cada una por su lado.
4) Au pair de niños pequeños o au pair de niños mayores.
No todas podemos/queremos cuidar a un bebe, y no todas podemos/queremos cuidar a uno de 12 años. Has de valorar que se te da mejor, si discutir por tonterías con una preadolescente o si calmar los llantos desesperados de un niño que no quiere echar la siesta. Valorar y elegir.
5) Au pair ñoña o au pair sargento.
Esto es muy importante, yo lo he vivido en mis propias carnes. En mi familia, antes de mi, solo habían tenido a una chica (que era una conocida de los padres) que solo venia para 3 meses. Ella era una chica que con bebes era maravillosa. Cariñosa, muy de abrazos y besos, muy de hacer carantoñas, muy dulce. Y digamos que ese mismo carácter tenia con la niña de, por aquel entonces, 1 año, y con las otras dos de 5 y 11. Podéis imaginar que con estas dos ultimas, las cosas se acaban la mayoría de veces como el rosario de la Aurora, porque tenia una firmeza y autoridad 0. Esas niñas tienen carácter y, para igualar las cosas, necesitaban a alguien con más carácter que ellas dos juntas para que no se mataran entre ellas.
No se si lo he contado nunca, pero cuando me llamó la familia por primera vez, la repuesta de la madre cuando el pregunté que les gustaba de mi para elegirme fue literalmente: "Creemos que tu no eres ni dulce ni cariñosa, y necesitamos eso exactamente, alguien fuerte". Podéis imaginaros mi cara en ese momento. No sabia si tomármelo como un alago, como una ofensa, o pensar que en vez de una au pair buscaban a un domador de pumas. Necesite solo 24 horas en esa casa para entender a lo que se refería la madre. Claro que quieren a alguien cariñoso y dulce con los niños, pero que a la vez sepa decir NO, y que ese NO sea eso, un NO. Alguien que pueda pegar un grito que deje callado al mismísimo Papa y que pueda llevarse a tres niñas medio salvajes más allá de la esquina sin que se maten entre ellas, o te maten a ti.
Por eso es bueno saber que carácter tienen los niños, y de ahí ver si encajáis o mejor buscáis algo distinto.
6) Au pair con iniciativa o au pair que prefiere seguir un guión.
Si tu eres una persona con mucho desparpajo y que improvisa según el tiempo, las ganas de los niños o, que te digo yo, el horóscopo, y te vas a una familia donde los padres hacen planes semanales hasta de las actividades que has de hacer cada día, simplemente, no seras feliz. Y al contrario, tampoco.
7) Au pair que se involucra en la familia y au pair que no se involucra
Tu has de saber si estas dispuesto o no a ser eso que llaman "parte de la familia". Hay au pairs que quieren hacer sus 6 horas diarias y después desaparecer. Hay familias que también quieren eso, las 6 horas diarias y después espacio. Has de saber si estas dispuesta a leerle un cuento al niño antes de ir a dormir, aunque no sea tu trabajo, pero él te lo pide. Saber si quieres hacer la cena una vez a la semana para toda la familia (porque a ti te da la gana) con un plato típico de tu país, para hacer la gracia. O saber si te levantarías un domingo a las 9 de la mañana para ir con ellos a la piscina.
Si tu buscas tus seis horas y la familia busca alguien que se integre en sus actividades, o el caso contrario, no encajaréis.
8) Au pair casera o au pair de exterior
Eso es como todo. No me extenderé. Familia de exterior + Au pair de exterior = Bien.
Familia casera + au pair casera = bien.
Familia que le gusta estar en casa + au pair que quiere llevar los niños al parque cada día = Se va a liar parda.
9) Au pair de manualidades o au pair de manospies
Si la familia te dice que a los niños les encantan las manualidades, y tu eres de mano-pezuña, búscate otra familia. Si a la familia le encanta cocinar y tu eres capaz de quemar una rebanada de pan tostándolo, búscate otras opciones. De verdad, seras más feliz.
10) Au pair cariñosa o au pair pasota.
Eso ya son tus "necesidades". Si eres alguien que necesita muchos besos y abrazos, que los niños os quieran mucho y os lo demuestren físicamente, simplemente, no os busquéis un preadolescente, o un niño de 9 años, o una niña que quiere ser pirata de los malos. Porque entonces podéis llegar a perseguir a los niños como en una cacería para que os den un triste beso.
Y estoy segura que todas las que habéis sido o sois au pairs, tenéis otros 10 tipos de perfiles distintos a estos, porque hay miles de ejemplos.
Como veis, a veces, para que la relación sea realmente buena, hay que tener en cuenta muchos factores más a parte de que cada uno cumpla su parte del trato.
PD: Respecto a la entrada anterior, solo quería daros las gracias a todas: tanto las que han comentado (algunas de las cuales no conocía aun), como las que me han mandado un correo. No esperaba recibir tanto apoyo, más bien era una entrada de la que esperaba pocos comentarios. Muchas gracias a todos!
PD: Respecto a la entrada anterior, solo quería daros las gracias a todas: tanto las que han comentado (algunas de las cuales no conocía aun), como las que me han mandado un correo. No esperaba recibir tanto apoyo, más bien era una entrada de la que esperaba pocos comentarios. Muchas gracias a todos!
lunes, 25 de febrero de 2013
¿Estás de broma?
No os engañéis. Todas, absolutamente, hemos pensado eso con muchas actitudes de los padres hacia los niños. Y más, cuando estas se extendían a tu persona. Son esas cosas, que pasan a convertirse en las "cosillas" a las que nos referimos cuando decimos: "es una familia maravillosa, pero tiene sus cosillas como todas".
Cosas que tu las ves, y lo primero que se te viene a la cabeza es "¿Estás de broma? ¿Pero tu te das cuenta de lo que haces?". Pero sueles callarte porque, aunque para ti sea una barbaridad, no te incumbe.
En mi caso, a pesar de que los padres les daban una educación correcta a sus tres hijas, a veces hacían cosas que a mi me sacaban de quicio y no las podía tachar de normales, ni de buenas. Quizá porque en mi casa nunca se ha permitido eso. Quizá por razones culturales. Quizá porque lo comparas con otras cosas y piensas: ¿Para esto si y para eso no?. Quizá porque es una absoluta barbaridad.
Hoy he estado pensando, ya con el tiempo y en frío, todas esas situaciones que me pasaron. He intentado buscar una explicación racional a ese comportamiento, cosas de psicólogos supongo.
Aun así creo que simplemente, hay cosas que no tienen explicación más allá de un "Madre mía ..". Os voy a contar un par de ejemplos (ya haré otra entrada para contar alguno más) para que vosotras me digáis si no es verdad:
- Limpiarle el culo a la niña de 6 años después de ir al baño.
Bueno en fin, no se como explicar esto de una forma más clara. ¿Limpiarle el culo a un niño de 6 años? ¿Enserio? Pues si, os lo digo totalmente en serio. Lo peor, es cuando la niña me lo pedía a mi.
Vamos a ver. Yo puedo entender que el niño pueda tener algún problema a la hora de limpiarse. O que hay niños que les cuesta mucho más todo esto. O que tengan problemas en la piel y no se sepan limpiar bien, con lo cual se les irrita y les pica. Puedo entenderlo. Pero mi caso no era ninguno de estos. Simplemente, la niña pedía para que le limpiaras el culo cuando terminaba. Y lo que es peor, te lo pedía con vergüenza porque ella sabia que ya era mayor para eso. Pero aun así te lo pedía. Yo no sabia que a la niña se le limpiaba el culo porque su hora de ir al baño coincidía en la hora que su madre estaba en casa. Así que los dos primeros meses no me entere. Hasta que parece ser que su aparato digestivo cambio de horario. Y llegó el día en que me lo pidió. Como los niños en Alemania cagan bastante suelto (es al realidad, lo siento para que se ofenda), esa primera vez pensé que la niña, al ver que al limpiarse eso no acababa, me pedía ayuda.
Después, con su madre, me di cuenta que lo pedía por regla. Y ahí aluciné.
Y llego el día en que estando yo y su madre en casa, ella fue al baño mientras su madre estaba ocupada trabajando. Y me pidió a mi de limpiarle el culo. Y yo le dije un simple "Inténtalo tu, y si no puedes te ayudo". Me armó la de Dios con frases de "esto tienes que hacerlo tu" o "yo sola no puedo". Empezó a llorar. Y una cosa que estando solas ahí hubiera quedado, estando su madre en casa terminó con la niña quitándose los pantalones, y bajando dos pisos con el culo lleno de mierda al aire, el paquete de toallitas en la mano y llorando como una magdalena hasta donde estaba su madre. Y lo peor, es que ella se lo limpió.
Enserio, decirme si me equivoco, ¿pero su madre no tendría que haberse dado cuenta en ese momento de la incapacidad de su hija de 6 AÑOS en hacer eso tan simple ella solita, siendo ella la principal responsable de ello?. Eso pareció. Hable con la madre y ella me dijo, sin enfado lógicamente porque ella había escuchado toda la conversación desde abajo y vio que solo le dije que lo intentara, que ella y la niña habían hablado "hace tiempo" (cagate lorito, puedo yo imaginar que hablaron cuando paso algo así pero con el padre, porque curiosamente a el no se lo pedía nunca y nunca se comentaba esto delante de él) y que habían pactado que la niña se empezaría a limpiar sola cuando empezara el colegio.
Os hago saber que en Alemania el colegio empieza a primero de primaria de lo que seria España.
¿Alguien le ve la lógica?
He intentado excusarlo con temas culturales, puesto que ahí antes del colegio van a las Kitas, que solo convierten a los niños en salvajes y donde le puedes tirar el pañal lleno de mierda a la profesora hasta el día en que te vas (con 6 años) con total impunidad porque "son niños".
He intentado excusarlo con temas familiares, puesto que tiene una hermana pequeña de 2 años en ese entonces a la que por supuesto se le limpia el culo después de ir al baño.
He intentado excusar por parte de la madre el echo de que quizá no quiere perder ese deje de bebe porque las niñas crecen y le da pena (cosa lamentable para el desarrollo de las niñas).
Pero no he conseguido una explicación a este echo que sinceramente, me sacaba de mis casillas. Porque la verdad es la niña empezó el colegio, y la madre le siguió limpiando el culo. Y lo más que más me frustraba: se convirtió en una cosa secreta de madre a hija. Antes de ir al baño se lo decía a base de murmullos y cuando terminaba pegaba un grito de "Ya estoy", y la madre corriendo para el baño. Pero si no estaba la madre, se lo limpiaba sola. Y así hasta el día que me fui, que la niña tenia ya 6 años y 7 meses. Este es un claro ejemplo en los que preferí no meterme una vez paso ese sarao que os he contado y que volvió este echo clandestino, no me incumbía pero me desesperaba verlo. Al fin y al cabo, es un momento en el que pensar "no son mis hijos".
- Educar en la superioridad basada en la prepotencia.
De verdad que a mi en mi casa, para bien o para mal, me han enseñado que soy una más, y que no soy mejor que nadie. Y eso a mi no me ha llevado a ningún problema de autoestima, al contrario, me ha echo superarme a mi misma, porque se que no soy nadie y que para serlo, uno tiene que luchar. Y aun así, toda la vida he sabido que para ellos, haga lo que haga, siempre seré la mejor.
Y para que yo salga con este carácter, no me han educado en la prepotencia, cosa muy común en mi casa alemana por parte del padre.
No veo que esa educación te lleve a ninguna parte, porque que tenga según que actitudes en casa, todavía lo puedes aceptar, pero ¿Y cuando las lleve fuera?¿Como pararás el monstruo que has creado?
Por temas lógicos, esto lo notaba más en la niña mediana (la pobre, parece el saco de boxeo de esta entrada), porque al mayor ya estaba educada y la madre y la vida ya se habían encargado de bajarle los humos, y la pequeña aun era muy pequeña.
El caso es que a mi me dejaba alucinada situaciones como por ejemplo, cuando la mediana se emperró un día en dibujar con acuarelas conmigo. Cada una en nuestro papel, pero las dos dibujábamos lo mismo. Era un juego que se había inventado ella. Un simple juego. Ella decía una cosa, y la dibujábamos. Yo decía otra, y la dibujábamos. Al final tenia que quedar un paisaje. El caso es que a esa niña, las cosas claras, no había sido bendecida con el don del dibujo. Y a mi, modestia a parte y conociendo cada una sus capacidades, no es algo que se me de mal, pero tampoco soy un genio, ya me gustaría. Cada una hizo su dibujo, y como es de esperar, a mi me quedó mucho mejor. Y los colgamos los dos en la pared de la escalera donde colgábamos todas estas cosas. El caso es que la niña me dijo "A ti te ha quedado mucho mejor". ¿Que le vas a contestar? No le dirás un "por supuesto", no es plan de hundirla. Pero no veo porque has de mentirle. Le dije tal cual "Bueno, es normal, tengo mucho más años que tu. Pero el tuyo es muy bonito, así que imagina cuando tengas tantos años como yo, lo bien que dibujaras si sigues pintando así ". La niña sonrió y se paso el resto de la tarde dibujando para "practicar" y ser una graaaan pintora. Cuando baje para cenar, para mi sorpresa mi dibujo ya no estaba en la pared. Me extrañó. Pero en estas paso la niña mediana y me dice toda sonriente: "Papa ha quitado tu dibujo porque dice que es muy feo. Le he dicho que habíamos dibujado y que el tuyo era muy bonito y que estaba practicando para pintar yo tan bien como tu, y los ha mirado y ha dicho que el mio era muy lindo pero que el tuyo era tan feo, que lo iba a quitar. Porque dice que tu pintas muy feo".
Me quedé alucinada y cabreada a partes iguales. No es que me vaya a ofender para que me digan que no dibujo bien. Cada cual tendrá sus gustos y como dirían por ahí "mi abuela cree que soy el mejor". No tengo 6 años. Lo que me ofendió profundamente fue el echo de que le enseñara a la niña, tan directamente, que ella es mejor que nadie. Y no solo eso, sino que para ser mejor que nadie has de pisar a los demás. ¿De verdad me paso yo 6 horas al día (o más) educando a esas niñas con unos valores para que en menos de 3 minutos echen mi trabajo por los aires de ese modo, y además, con mentiras y con ese egocentrismo? Me cabreé profundamente, pero no me quise meter. El sabrá que quiere enseñarles a sus hijas.
Y de esos ejemplos tengo miles.
Hasta que la niña empezó el colegio. Ahí el padre, ya casi había creado un monstruo. ¿Que pasó? Que la única que podía plantar cara a la niña y ayudarle con los deberes era YO, porque la niña se transformaba en Emily Rose mientras le hacían un exorcismo cuando el decías que tenia algo mal. Ella, según la educación que le habían dado sus padres, NUNCA, y digo NUNCA hacia nada mal. Conmigo eso no lo hacia, porque no se lo permitía y la educaba en que si una cosa esta bien, esta bien, y si esta mal, adivinen ustedes... pues esta mal. Punto y fin. Pero con los padres, cada día un drama porque una suma estaba mal.
Lo mejor fue cuando llegaron el día después de la reunión con su profesora del colegio, que les contó lo lista que era, lo productiva y bla bla, pero también un par de "problemas menores" que habían tenido con ella: le rompió una manualidad a un niño (casualidades de la vida a ella no le había salido bien la suya), y un día se echó a llorar porque salió a la pizarra a hacer un ejercicio y lo hizo mal.
Y el padre y la madre discutieron porque la madre, a pesar de ser totalmente pasiva cuando el padre hacia esas cosas, le decía que era su culpa, y el padre que eso no era un problema porque era el "carácter de la niña". Y esto lo se porque la madre me lo contó al preguntar yo como había ido la reunión (que ya sabéis que a veces los padres se desfogan con las au pairs... eso da para otra entrada).
A pesar de todo, el padre siguió haciendo estas cosas.
Y ya se apañarán. Esa es la actitud que tomas en el asunto, porque no son tus hijos. ¿Contigo no lo hacen? No. Pues con los demás ya se apañará. Yo solo era la au pair. Solo espero que la niña, a pesar de todo, no les salga una completa prepotente.
Seguro que tenéis alguna cosa que contarme sobre aspectos de la educación que les dan a los niños en vuestra casa. Soy todo oídos para quien quiera escribir sus momentos "¿Estás de broma?".
Cosas que tu las ves, y lo primero que se te viene a la cabeza es "¿Estás de broma? ¿Pero tu te das cuenta de lo que haces?". Pero sueles callarte porque, aunque para ti sea una barbaridad, no te incumbe.
En mi caso, a pesar de que los padres les daban una educación correcta a sus tres hijas, a veces hacían cosas que a mi me sacaban de quicio y no las podía tachar de normales, ni de buenas. Quizá porque en mi casa nunca se ha permitido eso. Quizá por razones culturales. Quizá porque lo comparas con otras cosas y piensas: ¿Para esto si y para eso no?. Quizá porque es una absoluta barbaridad.
Hoy he estado pensando, ya con el tiempo y en frío, todas esas situaciones que me pasaron. He intentado buscar una explicación racional a ese comportamiento, cosas de psicólogos supongo.
Aun así creo que simplemente, hay cosas que no tienen explicación más allá de un "Madre mía ..". Os voy a contar un par de ejemplos (ya haré otra entrada para contar alguno más) para que vosotras me digáis si no es verdad:
- Limpiarle el culo a la niña de 6 años después de ir al baño.
Bueno en fin, no se como explicar esto de una forma más clara. ¿Limpiarle el culo a un niño de 6 años? ¿Enserio? Pues si, os lo digo totalmente en serio. Lo peor, es cuando la niña me lo pedía a mi.
Vamos a ver. Yo puedo entender que el niño pueda tener algún problema a la hora de limpiarse. O que hay niños que les cuesta mucho más todo esto. O que tengan problemas en la piel y no se sepan limpiar bien, con lo cual se les irrita y les pica. Puedo entenderlo. Pero mi caso no era ninguno de estos. Simplemente, la niña pedía para que le limpiaras el culo cuando terminaba. Y lo que es peor, te lo pedía con vergüenza porque ella sabia que ya era mayor para eso. Pero aun así te lo pedía. Yo no sabia que a la niña se le limpiaba el culo porque su hora de ir al baño coincidía en la hora que su madre estaba en casa. Así que los dos primeros meses no me entere. Hasta que parece ser que su aparato digestivo cambio de horario. Y llegó el día en que me lo pidió. Como los niños en Alemania cagan bastante suelto (es al realidad, lo siento para que se ofenda), esa primera vez pensé que la niña, al ver que al limpiarse eso no acababa, me pedía ayuda.
Después, con su madre, me di cuenta que lo pedía por regla. Y ahí aluciné.
Y llego el día en que estando yo y su madre en casa, ella fue al baño mientras su madre estaba ocupada trabajando. Y me pidió a mi de limpiarle el culo. Y yo le dije un simple "Inténtalo tu, y si no puedes te ayudo". Me armó la de Dios con frases de "esto tienes que hacerlo tu" o "yo sola no puedo". Empezó a llorar. Y una cosa que estando solas ahí hubiera quedado, estando su madre en casa terminó con la niña quitándose los pantalones, y bajando dos pisos con el culo lleno de mierda al aire, el paquete de toallitas en la mano y llorando como una magdalena hasta donde estaba su madre. Y lo peor, es que ella se lo limpió.
Enserio, decirme si me equivoco, ¿pero su madre no tendría que haberse dado cuenta en ese momento de la incapacidad de su hija de 6 AÑOS en hacer eso tan simple ella solita, siendo ella la principal responsable de ello?. Eso pareció. Hable con la madre y ella me dijo, sin enfado lógicamente porque ella había escuchado toda la conversación desde abajo y vio que solo le dije que lo intentara, que ella y la niña habían hablado "hace tiempo" (cagate lorito, puedo yo imaginar que hablaron cuando paso algo así pero con el padre, porque curiosamente a el no se lo pedía nunca y nunca se comentaba esto delante de él) y que habían pactado que la niña se empezaría a limpiar sola cuando empezara el colegio.
Os hago saber que en Alemania el colegio empieza a primero de primaria de lo que seria España.
¿Alguien le ve la lógica?
He intentado excusarlo con temas culturales, puesto que ahí antes del colegio van a las Kitas, que solo convierten a los niños en salvajes y donde le puedes tirar el pañal lleno de mierda a la profesora hasta el día en que te vas (con 6 años) con total impunidad porque "son niños".
He intentado excusarlo con temas familiares, puesto que tiene una hermana pequeña de 2 años en ese entonces a la que por supuesto se le limpia el culo después de ir al baño.
He intentado excusar por parte de la madre el echo de que quizá no quiere perder ese deje de bebe porque las niñas crecen y le da pena (cosa lamentable para el desarrollo de las niñas).
Pero no he conseguido una explicación a este echo que sinceramente, me sacaba de mis casillas. Porque la verdad es la niña empezó el colegio, y la madre le siguió limpiando el culo. Y lo más que más me frustraba: se convirtió en una cosa secreta de madre a hija. Antes de ir al baño se lo decía a base de murmullos y cuando terminaba pegaba un grito de "Ya estoy", y la madre corriendo para el baño. Pero si no estaba la madre, se lo limpiaba sola. Y así hasta el día que me fui, que la niña tenia ya 6 años y 7 meses. Este es un claro ejemplo en los que preferí no meterme una vez paso ese sarao que os he contado y que volvió este echo clandestino, no me incumbía pero me desesperaba verlo. Al fin y al cabo, es un momento en el que pensar "no son mis hijos".
- Educar en la superioridad basada en la prepotencia.
De verdad que a mi en mi casa, para bien o para mal, me han enseñado que soy una más, y que no soy mejor que nadie. Y eso a mi no me ha llevado a ningún problema de autoestima, al contrario, me ha echo superarme a mi misma, porque se que no soy nadie y que para serlo, uno tiene que luchar. Y aun así, toda la vida he sabido que para ellos, haga lo que haga, siempre seré la mejor.
Y para que yo salga con este carácter, no me han educado en la prepotencia, cosa muy común en mi casa alemana por parte del padre.
No veo que esa educación te lleve a ninguna parte, porque que tenga según que actitudes en casa, todavía lo puedes aceptar, pero ¿Y cuando las lleve fuera?¿Como pararás el monstruo que has creado?
Por temas lógicos, esto lo notaba más en la niña mediana (la pobre, parece el saco de boxeo de esta entrada), porque al mayor ya estaba educada y la madre y la vida ya se habían encargado de bajarle los humos, y la pequeña aun era muy pequeña.
El caso es que a mi me dejaba alucinada situaciones como por ejemplo, cuando la mediana se emperró un día en dibujar con acuarelas conmigo. Cada una en nuestro papel, pero las dos dibujábamos lo mismo. Era un juego que se había inventado ella. Un simple juego. Ella decía una cosa, y la dibujábamos. Yo decía otra, y la dibujábamos. Al final tenia que quedar un paisaje. El caso es que a esa niña, las cosas claras, no había sido bendecida con el don del dibujo. Y a mi, modestia a parte y conociendo cada una sus capacidades, no es algo que se me de mal, pero tampoco soy un genio, ya me gustaría. Cada una hizo su dibujo, y como es de esperar, a mi me quedó mucho mejor. Y los colgamos los dos en la pared de la escalera donde colgábamos todas estas cosas. El caso es que la niña me dijo "A ti te ha quedado mucho mejor". ¿Que le vas a contestar? No le dirás un "por supuesto", no es plan de hundirla. Pero no veo porque has de mentirle. Le dije tal cual "Bueno, es normal, tengo mucho más años que tu. Pero el tuyo es muy bonito, así que imagina cuando tengas tantos años como yo, lo bien que dibujaras si sigues pintando así ". La niña sonrió y se paso el resto de la tarde dibujando para "practicar" y ser una graaaan pintora. Cuando baje para cenar, para mi sorpresa mi dibujo ya no estaba en la pared. Me extrañó. Pero en estas paso la niña mediana y me dice toda sonriente: "Papa ha quitado tu dibujo porque dice que es muy feo. Le he dicho que habíamos dibujado y que el tuyo era muy bonito y que estaba practicando para pintar yo tan bien como tu, y los ha mirado y ha dicho que el mio era muy lindo pero que el tuyo era tan feo, que lo iba a quitar. Porque dice que tu pintas muy feo".
Me quedé alucinada y cabreada a partes iguales. No es que me vaya a ofender para que me digan que no dibujo bien. Cada cual tendrá sus gustos y como dirían por ahí "mi abuela cree que soy el mejor". No tengo 6 años. Lo que me ofendió profundamente fue el echo de que le enseñara a la niña, tan directamente, que ella es mejor que nadie. Y no solo eso, sino que para ser mejor que nadie has de pisar a los demás. ¿De verdad me paso yo 6 horas al día (o más) educando a esas niñas con unos valores para que en menos de 3 minutos echen mi trabajo por los aires de ese modo, y además, con mentiras y con ese egocentrismo? Me cabreé profundamente, pero no me quise meter. El sabrá que quiere enseñarles a sus hijas.
Y de esos ejemplos tengo miles.
Hasta que la niña empezó el colegio. Ahí el padre, ya casi había creado un monstruo. ¿Que pasó? Que la única que podía plantar cara a la niña y ayudarle con los deberes era YO, porque la niña se transformaba en Emily Rose mientras le hacían un exorcismo cuando el decías que tenia algo mal. Ella, según la educación que le habían dado sus padres, NUNCA, y digo NUNCA hacia nada mal. Conmigo eso no lo hacia, porque no se lo permitía y la educaba en que si una cosa esta bien, esta bien, y si esta mal, adivinen ustedes... pues esta mal. Punto y fin. Pero con los padres, cada día un drama porque una suma estaba mal.
Lo mejor fue cuando llegaron el día después de la reunión con su profesora del colegio, que les contó lo lista que era, lo productiva y bla bla, pero también un par de "problemas menores" que habían tenido con ella: le rompió una manualidad a un niño (casualidades de la vida a ella no le había salido bien la suya), y un día se echó a llorar porque salió a la pizarra a hacer un ejercicio y lo hizo mal.
Y el padre y la madre discutieron porque la madre, a pesar de ser totalmente pasiva cuando el padre hacia esas cosas, le decía que era su culpa, y el padre que eso no era un problema porque era el "carácter de la niña". Y esto lo se porque la madre me lo contó al preguntar yo como había ido la reunión (que ya sabéis que a veces los padres se desfogan con las au pairs... eso da para otra entrada).
A pesar de todo, el padre siguió haciendo estas cosas.
Y ya se apañarán. Esa es la actitud que tomas en el asunto, porque no son tus hijos. ¿Contigo no lo hacen? No. Pues con los demás ya se apañará. Yo solo era la au pair. Solo espero que la niña, a pesar de todo, no les salga una completa prepotente.
Seguro que tenéis alguna cosa que contarme sobre aspectos de la educación que les dan a los niños en vuestra casa. Soy todo oídos para quien quiera escribir sus momentos "¿Estás de broma?".
martes, 22 de enero de 2013
Verdades como puños
En mi año de au pair he coincidido con muchas otras compañeras, que me han echo ver que muchas au pairs callamos cosas, que después todas compartimos. Todas pasan en mayor o menor medida.
Con el permiso de todos, voy a decir verdades como puños, que las aupairs nos guardamos, y que señoras (y señores, que nunca se sabe), au pairs y otros especímenes que visitan este blog, alguien tiene que decir en voz alta de una vez para que las familias se enteren.
VERDAD Nº1: Trabajar de au pair cuando los padres están en casa es un suplicio.
Una familia que de verdad quiera ver como se comportan sus hijos cuando están con su au pair, siento decirlo, pero jamás lo lograran hacer en vivo y en directo. Alguien les tiene que decir a esa gente, que cuando están delante, sus hijos se portan como cachorros de pitbull en celo para reclamar su (muchas veces) no saciada necesidad de atención paterna. Y si, la verdad es que una simple acción como podría ser cambiarse una camiseta, se vuelve un drama si ellos están delante. Y no, normalmente, en compañía de la au pair, los niños siguen la ley del "aquí mando yo", no la del "voy a patalear hasta la muerte" que rige cuando ellos están en casa.
Y para terminar, una au pair no esta en casa para cuidar de tus hijos el sábado por la mañana mientras tu duermes, o por las tardes mientras tu te echas la siesta, porque tu hijo, al que has parido (o no), has criado (o no) y has educado (o no) quiere estar contigo, que para algo eres su padre, y no con la au pair, por mucho que la quiera. Lo único que se consigue con eso es que los niños crean que la au pair es alguien que no les deja ir con sus padres (y más si cuando estos se hartan de oírlos llorar, bajan con cara de "claro cariño ven conmigo" después de que la au pair lleve dos horas diciéndole que papa y mama ahora no pueden están con el), con lo cual la au pair queda totalmente desacreditada y le quitas una autoridad que ella necesita para hacer su trabajo correctamente.
VERDAD Nº2: No es compatible una casa ordenada con una casa con niños.
Si las familias quieren una casa como los chorros del oro, con cada cosa en su lugar, que no tengan hijos, o que los alquilen por horas. Una habitación de un niño, no estará ordenada después de cenar, si estos están jugando 10 minutos antes de la cena. Por mucho que la au pair ponga todo su empeño, los juguetes están para jugar, y no puede exigir que jueguen solo con uno para que no desordenen. Son niños, y es lo que hay. Y en mi opinión mientras se pueda entrar en la habitación y que no te caiga una avalancha de legos en el cogote, es una habitación de niños ordenada. Que una au pair puede ordenar por la mañana, pero las familias no pueden esperar que por la noche eso siga igual, y por ende, que la au pair se pase mas rato recogiendo que jugando con los niños (que eso es otro tema). Porque seamos realistas, ella puede ayudar a que los niños recojan y les pueda insistir, pero todos aquí sabemos como ordena un niño de 6 años, y que es el doble de trabajo, obligarlo a recoger, y hacerlo tu después, así que eso es un trabajo que por la noche se le ordena al niño, y por la mañana lo hace la au pair "para rematar la faena". Y si no te va bien que las habitaciones de los niños sean eso, habitaciones de niños, contrata una chacha que vaya detrás de cada niño recogiendo a su paso. O hazlo tu, que para eso es tu casa.
VERDAD Nº3: Las au pairs necesitamos medios para hacer nuestro trabajo.
Es muy bonito querer que las au pairs hagan actividades con los niños, que los saquen de casa... Pero para eso se necesita dinero o material. La au pair no puede hacer manualidades con los niños si no hay rotuladores o cartulinas. La au pair no puede irse al zoo si no le dan dinero para hacerlo. La au pair no los llevara a tirarse con trineo por la nieve si no le dais el dinero para pagar el bus. La au pair no podrá ayudar a tus hijos con los deberes si a la vez tiene que cuidar de un bebe de 6 meses a la hora de la cena. Y podría llenar lineas y lineas poniendo ejemplos, pero creo que ha quedado claro.
VERDAD Nº4: La habitación de una au pair es un sitio privado para ella.
No puedes exigir a tu au pair que tenga su habitación de una manera o de otra, no puedes poner por norma que haga su cama cada mañana, que tenga las cosas ordenadas y limpias como si tuviera un trastorno obsesivo-compulsivo, ni que limpie su baño cada cuando a ti se te antoje. Y no me extenderé más. Las únicas normas que se pueden poner en su habitación, son las siguientes:
- Puedes hacer cualquier cosa en tu cuarto mientras que no prendas fuego a la casa.
- Nos gustaría que entre tu puerta y la ventana hubiera un camino transitable entre posibles libros, apuntes, ropa y bragas sucias tiradas por el suelo, por si la chica de la limpieza quiere ventilar.
- No dejes platos sucios en tu cuarto para que no se te coman los bichos.
- Puedes lavar tu baño cuando quieras, siempre y cuando el olor a mierda no llegue al resto de la casa.
Y punto. Como decida ordenarse las cosas, limpiar su suelo, su baño o cambiar sus sabanas es una cosa que mientras este dentro de unos limites de higiene, no tienes porque meterte.
VERDAD Nº5: Traer a los amigos de los niños a casa para que estén entretenidos no es un alivio para la au pair.
Traer a los niños de otros a casa cuando esta la au pair no es una ayuda para ella, si los niños no son grandecitos. Traer a un niño de menos de 5 años a casa para que juegue con el tuyo es traerle a la au pair el doble de trabajo. Y no nos engañemos, también hay que decir que los niños, jugando con amigos, arman semejantes destrozos en sus cuartos, que después tendrá que ordenar y limpiar la au pair. Así que si quieres que tu hijo tenga vida social en una casa, para "quitarle trabajo" a la au pair, podríais quedar para llevar al niño a casa del amiguito, o ayudar a recoger antes de ir a dormir en casa si llevan a otro niño a la tuya. Eso si que es un alivio para la au pair, lo otro es darle el doble de trabajo.
Alguien, por fin, tenia que decirlo.
PD: Mañana tengo los exámenes finales de este semestre. Estoy entre la vida y la muerte por falta de sueño. Desearme suerte, que la semana que viene (cuando mi cuerpo regule el PH de la sangre al expulsar toda la cafeína que me corre por las venas), volveré a arrancar con el blog, que lo tengo abandonadillo.
Con el permiso de todos, voy a decir verdades como puños, que las aupairs nos guardamos, y que señoras (y señores, que nunca se sabe), au pairs y otros especímenes que visitan este blog, alguien tiene que decir en voz alta de una vez para que las familias se enteren.
VERDAD Nº1: Trabajar de au pair cuando los padres están en casa es un suplicio.
Una familia que de verdad quiera ver como se comportan sus hijos cuando están con su au pair, siento decirlo, pero jamás lo lograran hacer en vivo y en directo. Alguien les tiene que decir a esa gente, que cuando están delante, sus hijos se portan como cachorros de pitbull en celo para reclamar su (muchas veces) no saciada necesidad de atención paterna. Y si, la verdad es que una simple acción como podría ser cambiarse una camiseta, se vuelve un drama si ellos están delante. Y no, normalmente, en compañía de la au pair, los niños siguen la ley del "aquí mando yo", no la del "voy a patalear hasta la muerte" que rige cuando ellos están en casa.
Y para terminar, una au pair no esta en casa para cuidar de tus hijos el sábado por la mañana mientras tu duermes, o por las tardes mientras tu te echas la siesta, porque tu hijo, al que has parido (o no), has criado (o no) y has educado (o no) quiere estar contigo, que para algo eres su padre, y no con la au pair, por mucho que la quiera. Lo único que se consigue con eso es que los niños crean que la au pair es alguien que no les deja ir con sus padres (y más si cuando estos se hartan de oírlos llorar, bajan con cara de "claro cariño ven conmigo" después de que la au pair lleve dos horas diciéndole que papa y mama ahora no pueden están con el), con lo cual la au pair queda totalmente desacreditada y le quitas una autoridad que ella necesita para hacer su trabajo correctamente.
VERDAD Nº2: No es compatible una casa ordenada con una casa con niños.
Si las familias quieren una casa como los chorros del oro, con cada cosa en su lugar, que no tengan hijos, o que los alquilen por horas. Una habitación de un niño, no estará ordenada después de cenar, si estos están jugando 10 minutos antes de la cena. Por mucho que la au pair ponga todo su empeño, los juguetes están para jugar, y no puede exigir que jueguen solo con uno para que no desordenen. Son niños, y es lo que hay. Y en mi opinión mientras se pueda entrar en la habitación y que no te caiga una avalancha de legos en el cogote, es una habitación de niños ordenada. Que una au pair puede ordenar por la mañana, pero las familias no pueden esperar que por la noche eso siga igual, y por ende, que la au pair se pase mas rato recogiendo que jugando con los niños (que eso es otro tema). Porque seamos realistas, ella puede ayudar a que los niños recojan y les pueda insistir, pero todos aquí sabemos como ordena un niño de 6 años, y que es el doble de trabajo, obligarlo a recoger, y hacerlo tu después, así que eso es un trabajo que por la noche se le ordena al niño, y por la mañana lo hace la au pair "para rematar la faena". Y si no te va bien que las habitaciones de los niños sean eso, habitaciones de niños, contrata una chacha que vaya detrás de cada niño recogiendo a su paso. O hazlo tu, que para eso es tu casa.
VERDAD Nº3: Las au pairs necesitamos medios para hacer nuestro trabajo.
Es muy bonito querer que las au pairs hagan actividades con los niños, que los saquen de casa... Pero para eso se necesita dinero o material. La au pair no puede hacer manualidades con los niños si no hay rotuladores o cartulinas. La au pair no puede irse al zoo si no le dan dinero para hacerlo. La au pair no los llevara a tirarse con trineo por la nieve si no le dais el dinero para pagar el bus. La au pair no podrá ayudar a tus hijos con los deberes si a la vez tiene que cuidar de un bebe de 6 meses a la hora de la cena. Y podría llenar lineas y lineas poniendo ejemplos, pero creo que ha quedado claro.
VERDAD Nº4: La habitación de una au pair es un sitio privado para ella.
No puedes exigir a tu au pair que tenga su habitación de una manera o de otra, no puedes poner por norma que haga su cama cada mañana, que tenga las cosas ordenadas y limpias como si tuviera un trastorno obsesivo-compulsivo, ni que limpie su baño cada cuando a ti se te antoje. Y no me extenderé más. Las únicas normas que se pueden poner en su habitación, son las siguientes:
- Puedes hacer cualquier cosa en tu cuarto mientras que no prendas fuego a la casa.
- Nos gustaría que entre tu puerta y la ventana hubiera un camino transitable entre posibles libros, apuntes, ropa y bragas sucias tiradas por el suelo, por si la chica de la limpieza quiere ventilar.
- No dejes platos sucios en tu cuarto para que no se te coman los bichos.
- Puedes lavar tu baño cuando quieras, siempre y cuando el olor a mierda no llegue al resto de la casa.
Y punto. Como decida ordenarse las cosas, limpiar su suelo, su baño o cambiar sus sabanas es una cosa que mientras este dentro de unos limites de higiene, no tienes porque meterte.
VERDAD Nº5: Traer a los amigos de los niños a casa para que estén entretenidos no es un alivio para la au pair.
Traer a los niños de otros a casa cuando esta la au pair no es una ayuda para ella, si los niños no son grandecitos. Traer a un niño de menos de 5 años a casa para que juegue con el tuyo es traerle a la au pair el doble de trabajo. Y no nos engañemos, también hay que decir que los niños, jugando con amigos, arman semejantes destrozos en sus cuartos, que después tendrá que ordenar y limpiar la au pair. Así que si quieres que tu hijo tenga vida social en una casa, para "quitarle trabajo" a la au pair, podríais quedar para llevar al niño a casa del amiguito, o ayudar a recoger antes de ir a dormir en casa si llevan a otro niño a la tuya. Eso si que es un alivio para la au pair, lo otro es darle el doble de trabajo.
Alguien, por fin, tenia que decirlo.
PD: Mañana tengo los exámenes finales de este semestre. Estoy entre la vida y la muerte por falta de sueño. Desearme suerte, que la semana que viene (cuando mi cuerpo regule el PH de la sangre al expulsar toda la cafeína que me corre por las venas), volveré a arrancar con el blog, que lo tengo abandonadillo.
miércoles, 5 de septiembre de 2012
Veo veo... ¿Que ves?
Porque yo no veo lo mismo.
Y eso es el mundo au pair resumido en pocas palabras. La visión de esa maravillosa aventura es muy distinta, según lo vea una au pair o la familia: cada una tiene sus razones y sus prioridades, que son distintas (que no opuestas, sino, mal vamos).
Me explico, que estareis pensando que me he vuelto loca (más aún). Que quede claro que todas estas cosas, se refieren a cuando la relación familia-aupair es buena.
Lo que se ve
Eso es lo que el mundo en general puede apreciar al ver el conjunto familia-aupair. Una chica feliz que esta aprendiendo un idioma, con una familia feliz porque tienen una chica en casa (encantadora por cierto) que cuida a los hijos como si fueran suyos, y que viven todos cogidos de la mano y queriéndose mucho al más puro estilo La casa de la pradera.
Por si no se ha notado, lo que ve todo el mundo es una gran mentira.
Lo que no ves
De este apartado poco puedo decir. Como au pair que vengo siendo, yo no lo veo. Pero son cosas en las que los padres no están de acuerdo, pero como son "esas pequeñas cosas", hacen ver como que no las ven y, supongo, lo comentan entre ellos, más o menos como hacemos nosotras cuando nos juntamos (entre au pairs, se entiende).
Algunos ejemplos de esto, por ejemplo, pues seria que tu lleves al niño con el carrito más de lo que ellos creen, o que crean que quizá los niños deberían salir más, o que tu como au pair podrías bajar la basura si la ves delante de la puerta. Cositas así, no me extiendo más en esto.
Lo que nadie ve
Estas cosas son "cositas tontas" que hacen la vida difícil. No son culpa de la au pair ni de la familia, pero por esas cosas de la vida, unos se quejan de los otros y viceversa. Ejemplo: el segundo escalón de la escalera cruje al subir (y cruje mucho), por lo tanto cuando la au pair llega tarde a casa un viernes y no se acuerda de saltar ese escalón, hace un ruido tremendo; por culpa de eso, una niña con sueño ligero se despierta. La au pair se caga en los muertos de la familia por tener un escalón que cruje y la familia se caga en los muertos de la au pair por pisar ese escalón que cruje.
Peeeero, nadie piensa en que la culpa es del escalón, y que arreglándolo se arregla también el problema.
Lo que no ven
He dejado este último apartado para el final con una razón: simplemente porque es en el que más me puedo extender, ya que lo conozco (demasiado) bien. A parte de las costumbres de cada casa, que a pesar de todo, son costumbres y no te puedes meter, yo en este apartado metería lo que los padres no ven que hacen cuando educan a tus hijos, pero que tu como persona de fuera, y como no lo has parido y no te ciega esa velo que parece ser se te pone delante y te hace ver ese niño como el más maravilloso del mundo aunque no sea para tanto, si que ves y piensas "cuando tenga hijos, yo eso no lo haré".
Entiéndase por ejemplo, cuando tu te pasas todas y cada una de las comidas sudando sangre para que las niñas estén sentadas mientras comen, pero cuando están ellos les dejan levantarse y hacer carreras de atletismo alrededor de la mesa, porque total "solo es un día", y no se dan cuenta de que es muy bonito tener que perseguir a las niñas cuando somos tres contra dos, pero cuando estoy yo sola con las dos, que se levanten a hacer el tonto no hace ninguna gracia. Y te sale una sonrisa malévola cuando se hartan de perseguirlas y se cabrean porque las niñas no les hacen caso, mientras dices eso de "conmigo eso no lo hacen".
O otro ejemplo seria cuando tu te pasas el día intentando que las niñas no chillen (sin razón). Y cuando están ellos es suuuuper gracioso que las niñas chillen. Claramente, cuando solo estas tres horas al día con ellas es graciosísimo, pero cuando te pasas ocho horas, como que ya no tanto.Y como en el caso anterior, como no les ponen limites en eso, a veces se les va de las manos, y cuando ves que han perdido el control, mientras las dos niñas están a ver quien más chilla mientras cenamos, te hartas y pegas un grito diciendo: "YO TAMBIÉN SE CHILLAR NIÑAS". Y del susto que se pegan las niñas se callan de golpe. Y te con una sonrisa de Joker les dices: "A que no os gusta que chille yo? Pues a mi tampoco me gusta que chilléis vosotras". Y bualá!!, los padres te miran con cara de "Gracias al cielo que estas aquí". Y tu piensas que todo eso es culpa suya, pero no se lo dices.
Y como estos hay mil ejemplos. Os dejo el link de del blog de Irene, donde podéis encontrar ejemplos extensos de esto.
Y esos son los puntos de vista del mundo au pair. Y si todos van a la par (que todos callen lo mismo a pesar de lo que ven), las cosas pueden ir bien, a pesar de estas "pequeñas cosas".
¿Alguna quiere añadir algo a este graaaaan análisis psicológico del asunto?
PD: ¿ Habéis visto el nuevo titulo del blog? Pues es un diseño elaboradísimo, que conlleva mucho esfuerzo, tiempo y ganas... Vamos, que lo hicieron las dos pequeñas con el Paint mientras se peleaban por el ratón del ordenador y yo intentaba poner paz. Después de media hora peleando, bien tenia que hacer algo con él.
Y eso es el mundo au pair resumido en pocas palabras. La visión de esa maravillosa aventura es muy distinta, según lo vea una au pair o la familia: cada una tiene sus razones y sus prioridades, que son distintas (que no opuestas, sino, mal vamos).
Y hoy, como me aburro mucho desde que solo curro (apenas) 4 horas al día, y repasando para una asignatura de la uni, me he inspirado y he adaptado la ventana de Johari al mundo au pair.
Os la presento:
Me explico, que estareis pensando que me he vuelto loca (más aún). Que quede claro que todas estas cosas, se refieren a cuando la relación familia-aupair es buena.
Lo que se ve
Eso es lo que el mundo en general puede apreciar al ver el conjunto familia-aupair. Una chica feliz que esta aprendiendo un idioma, con una familia feliz porque tienen una chica en casa (encantadora por cierto) que cuida a los hijos como si fueran suyos, y que viven todos cogidos de la mano y queriéndose mucho al más puro estilo La casa de la pradera.
Por si no se ha notado, lo que ve todo el mundo es una gran mentira.
Lo que no ves
De este apartado poco puedo decir. Como au pair que vengo siendo, yo no lo veo. Pero son cosas en las que los padres no están de acuerdo, pero como son "esas pequeñas cosas", hacen ver como que no las ven y, supongo, lo comentan entre ellos, más o menos como hacemos nosotras cuando nos juntamos (entre au pairs, se entiende).
Algunos ejemplos de esto, por ejemplo, pues seria que tu lleves al niño con el carrito más de lo que ellos creen, o que crean que quizá los niños deberían salir más, o que tu como au pair podrías bajar la basura si la ves delante de la puerta. Cositas así, no me extiendo más en esto.
Lo que nadie ve
Estas cosas son "cositas tontas" que hacen la vida difícil. No son culpa de la au pair ni de la familia, pero por esas cosas de la vida, unos se quejan de los otros y viceversa. Ejemplo: el segundo escalón de la escalera cruje al subir (y cruje mucho), por lo tanto cuando la au pair llega tarde a casa un viernes y no se acuerda de saltar ese escalón, hace un ruido tremendo; por culpa de eso, una niña con sueño ligero se despierta. La au pair se caga en los muertos de la familia por tener un escalón que cruje y la familia se caga en los muertos de la au pair por pisar ese escalón que cruje.
Peeeero, nadie piensa en que la culpa es del escalón, y que arreglándolo se arregla también el problema.
Lo que no ven
He dejado este último apartado para el final con una razón: simplemente porque es en el que más me puedo extender, ya que lo conozco (demasiado) bien. A parte de las costumbres de cada casa, que a pesar de todo, son costumbres y no te puedes meter, yo en este apartado metería lo que los padres no ven que hacen cuando educan a tus hijos, pero que tu como persona de fuera, y como no lo has parido y no te ciega esa velo que parece ser se te pone delante y te hace ver ese niño como el más maravilloso del mundo aunque no sea para tanto, si que ves y piensas "cuando tenga hijos, yo eso no lo haré".
Entiéndase por ejemplo, cuando tu te pasas todas y cada una de las comidas sudando sangre para que las niñas estén sentadas mientras comen, pero cuando están ellos les dejan levantarse y hacer carreras de atletismo alrededor de la mesa, porque total "solo es un día", y no se dan cuenta de que es muy bonito tener que perseguir a las niñas cuando somos tres contra dos, pero cuando estoy yo sola con las dos, que se levanten a hacer el tonto no hace ninguna gracia. Y te sale una sonrisa malévola cuando se hartan de perseguirlas y se cabrean porque las niñas no les hacen caso, mientras dices eso de "conmigo eso no lo hacen".
O otro ejemplo seria cuando tu te pasas el día intentando que las niñas no chillen (sin razón). Y cuando están ellos es suuuuper gracioso que las niñas chillen. Claramente, cuando solo estas tres horas al día con ellas es graciosísimo, pero cuando te pasas ocho horas, como que ya no tanto.Y como en el caso anterior, como no les ponen limites en eso, a veces se les va de las manos, y cuando ves que han perdido el control, mientras las dos niñas están a ver quien más chilla mientras cenamos, te hartas y pegas un grito diciendo: "YO TAMBIÉN SE CHILLAR NIÑAS". Y del susto que se pegan las niñas se callan de golpe. Y te con una sonrisa de Joker les dices: "A que no os gusta que chille yo? Pues a mi tampoco me gusta que chilléis vosotras". Y bualá!!, los padres te miran con cara de "Gracias al cielo que estas aquí". Y tu piensas que todo eso es culpa suya, pero no se lo dices.
Y como estos hay mil ejemplos. Os dejo el link de del blog de Irene, donde podéis encontrar ejemplos extensos de esto.
Y esos son los puntos de vista del mundo au pair. Y si todos van a la par (que todos callen lo mismo a pesar de lo que ven), las cosas pueden ir bien, a pesar de estas "pequeñas cosas".
¿Alguna quiere añadir algo a este graaaaan análisis psicológico del asunto?
PD: ¿ Habéis visto el nuevo titulo del blog? Pues es un diseño elaboradísimo, que conlleva mucho esfuerzo, tiempo y ganas... Vamos, que lo hicieron las dos pequeñas con el Paint mientras se peleaban por el ratón del ordenador y yo intentaba poner paz. Después de media hora peleando, bien tenia que hacer algo con él.
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