Crónicas de una au pair haciendo la maleta
2:51 am del 7 de enero de 2012, 7 días (aprox.) para la marcha. Situación: La protagonista del blog en crisis maletil.
2 horas antes...
La protagonista de este blog, lease la menda, miro la montaña de regalos de reyes (la mayoría cosas para llevarse), vio la maleta... y si, se dio cuenta (ahora, a buenas horas) que quizás esos 20 kg de equipaje se le quedarían un "pelín" cortos.
Pánico.
Eso es lo primero que sientes al subir a la balanza del baño, maleta a cuestas. Después te pesas tu sola, para después restar tu peso y tener solo el de la maleta.
Ves tu peso (y el efecto de la buena comida navideña, turrones y roscones de reyes) y en efecto, querido Watson, la maleta con todo dentro pesa 21 kg.
Sudores fríos.
Repites el proceso. Ves que ahora son 22 kg lo que pesa la maleta, ves que la balanza no es exacta y que esos 21-22 kg, en el aeropuerto pueden ser 19, pero hay que bajar esos quilitos de más como sea, porque al no ser exacta, en el aeropuerto también pueden ser 23 kg y 50 euros de exceso de equipaje.
Volviendo al presente...
Tengo la habitación que parece una cuadra, pero la decisión esta tomada. Las botas y el diccionario alemán-español se quedan en casa, ya comprare otros ahi.
Un minuto de silencio por las preciosas botas que se quedan en casa, vistas superadas (claramente) en funcionalidad por las botas "anti deslizantes en el hielo para torpes" del Decathlon. Os echaré de menos en esas tierras.
PD: Feliz año nuevo!!!!
PD: Feliz año nuevo!!!!