sábado, 14 de abril de 2012

El Click

Juro que no pensaba que llegaría este momento, pero llega. Y llega cuando menos te lo esperas.
Llega un momento en la vida au pair en tierras teutonas, donde te das cuenta que en tu cabeza ha saltado "El Click" (así, en mayúsculas). ¿Y que es eso? Cuando una se da cuenta que esta adaptada (aupairilmente hablando) a su país de acogida.

Y hay un antes y un después de "El Click".

Cuando pasa eso? Depende. Yo me he dado cuenta a raíz de levantarme por la mañana (madrugada según se mire, a las 6:30 am), bajar a desayunar y tomarme una tostada de pan integral con mantequilla y salami, aliñada con un Colacao caliente sin que me de una indigestión. Así de simple.

También están otras pequeñas cosas como:

- He dejado de ver solo patatas en el plato. Ahora ya ni me acuerdo de cuantos días (seguidos, se entiende) hace que las como.

- Se distinguir entre un Dreikornbrot y un Mehrkornbrot (a los no metidos en el tema: pan de tres cereales y pan de más de tres cereales respectivamente) solo con echarles un vistazo rápido.
- Relacionado con el anterior, la señora panadera ya me saluda amablemente al entrar en su tienda, como la señora del Rewe.

- Eres capaz de controlar a tus niños en el parque a control remoto (vaya, a grito pelao) sin que te miren mal las otras madres, que ya te conocen como la "simpática española", esa que siempre asiente y sonríe le digas "hola buenos días" o "eres tonta nena".

- Hablas con tus compañeras de este viaje que es vivir fuera de tu país, en un idioma que solo alguien que ha emigrado adopta: el chimichurri. Ejemplo práctico: "Quedamos en la Hauptbahnhoft a las 10, en el gleis 2, que después ya cogeremos el Ubahn y ojala lleguemos antes de que nos cierren el Schloss, vale? Tchüss!".

- Ya no te llama la atención encontrarte a una señora de lo más pija con sus perlas y sus pulseras de oro acompañada de un gran Pastor Alemán babeante... En medio de un H&M, del que seria el Corte Inglés alemán, de una librería o de una joyería.

Y todo eso entre otras cosas dignas de explicar y ser señaladas, pero por lo pronto... hasta aquí puedo leer.

viernes, 23 de marzo de 2012

Preguntas existenciales sobre tierras teutonas (parte I)

Estos alemanes son raros y, después de 67 días aquí hay cosas que espero que algún día pueda llegar a entender, ya que ahora simplemente, me asombran y me dejan KO.

Empecemos:

I) ¿Que les pasa a esta gente con el pan?
El pan Bimbo de toda la vida del señor, aquí es equivalente a muerte súbita infantil, es venenoso, toxico... "insano", como ellos dicen. Pues alemanes míos, os diré un secreto; en España, todo hijo de vecino merienda su pan Bimbo con Nutella, chorizo, longaniza, salchichón, mantequilla con Colacao, o cualquier cosa capaz de ser untada en el... pero que no lo diré muy alto, no vaya a ser que Alemania arme una guerra contra España a causa del maltrato infantil en una sociedad pro-pan Bimbo.

II) ¿Que les dan a las dependientas de las tiendas, supermercados y esas cosas?
Las dan estimulantes si o si. Es imposible que una dependienta tenga tanta rapidez y eficacia. Que una, que viene de las tierras cálidas, donde las dependientas son lentas y te preguntan por toda tu familia (primos terceros incluidos), mientras que tan tranquilamente te cobran y te ayudan a meter las cosas en bolsas, pues no esta acostumbrada y acaba pareciendo tonta. Porque no es normal que en el tiempo que tardas en buscar el dinero en el monedero, la dependienta de turno ya ha terminado con todo y ya tiene tu recibo en la mano. Pero lo peor es al pagarle, que empieza una lucha tuya contra el tiempo, porque a la que te descuidas ya te están echando la compra del próximo encima de la tuya, mientras que tu intentas con una mano cerrar el bolso mientras que con la otra te espabilas en meter el cambio en el monedero, y todo eso sin mirar, ya que estas vigilando tu compra que ya esta siendo mezclada con las salchichas del de atrás.
En fin, ir a comprar es una lucha contra el tiempo y un subidón de adrenalina al pensar que como no te des prisa, el próximo cliente (alemán y rápido, por supuesto) se puede llevar tus quesitos.

III) ¿El agua... es pecado beberla?
Que mucho que me dicen que el pan Bimbo es "insano", pero aquí el agua no la prueban y el zumo (de lo que sea, pero de verdad, de cualquier cosa imaginable) lo beben a litros.
Aquí, lo mas parecido al agua, es el agua con gas, que sabe peor que el agua de grifo de Barcelona (vamos, que beber del váter seria mejor idea). Pero ojo, que si les dices que el agua es más sana, te dicen con cara de gran convencimiento: "Pero el zumo alimenta". Y yo me digo, ¿Pues para que comes entonces? Bebe zumo, que yo de mientras me comeré unos macarrones con agua, que también alimentan.
Resumiendo, que en España es de sobra conocido que el agua es lo "sano" y lo que se come (que comer zumo sabor tipo Tropical del Biofrutas, mezclado con unos macarrones a la carbonara... yo lo siento pero eso ha de crear un corte de digestión tremendo), y el zumo es para hacer bajar la merienda (de pan Bimbo con chorizo, claro esta) y punto.

IV) Los huevos fritos.
Podrían hacer un cuadro parecido a "El grito de munch" pero con mi cara, el día que vi hacer un huevo frito, frito señores, proclamado como "huevo frito", pero sin aceite. Sisi, como lo estáis oyendo. Una cosa insólita, digna de llamar a Iker de Cuarto Milenio, ya que no es que no se use aceite, es que no se usa nada. Aquí para hacer un huevo frito se necesita un fogón, un huevo y una sartén. Punto y final.
Como narices se fríe sin aceite? Eso es como decir que te vas con la RENFE para llegar a tiempo a algún lado, no tiene sentido ni razón de ser.
(Añado: el huevo en si tenia la textura de goma, extraño... con sabor a huevo, algo impensable y si, le echan mayonesa, supongo yo que para matar el sabor a huevo que deja en el cuerpo eso de freír sin aceite...)


Esta entrada, como podeis ver, va mas centrada en la comida. La parte II de esta entrada ira centrada en cosas como los perros en alemania, la religion... cosas que tampoco entiendo y espero hacerlo en un futuro.

Pasar un buen dia !