viernes, 6 de julio de 2012

Reflexiones a los dos años... filosofia pura y dura.

Ríete tu de Platón, Kant o Descartes. La pequeña de mis niñas los deja a la altura del betún. 
Y hoy se ha lucido.  Esto superará al "Solo se que no se nada". Señores, señoras ahí va la mejor reflexión de la historia:

 Mi caca tiene puntitos amarillos y es muy bonita... ¿La puedo comer? 


Actitud de la Au pair ante esta preciosa revelación:





domingo, 1 de julio de 2012

Vuelta a estas tierras (parte I)

Hace tres días que llegué a Köln con energías renovadas, después de un viaje en avión con el clon de Torrente (pecholobo con cadenita de oro y olor a oso pardo incluida) a un lado y una mujer que parecía que le iba a dar un ataque en cualquier momento al otro lado, y de pasar 10 días en mi tierra.
Pero no os penséis que fueron una juerga, me pase 6 días encerrada estudiando y de exámenes, y los otros 4 días no me dieron para mucho, la verdad, porque dos días y medio los pase en el pueblo y los otros dos días de aquí para allá juntándome con todo el mundo. Pero en julio me voy otros 10 días de vacaciones, y esos si que los disfrutare a lo grande.

Dicho esto, y para los curiosos, a medianos de julio me dan las notas de los exámenes, hasta entonces no se si me han ido bien o mal, así que no me posicionaré.

Cambiando de tema...

Después de casi 6 meses en Alemania, al volver a casa unos días, me he dado cuenta de muchas cosas, pero solo os contaré dos porque al marcharme en julio de nuevo, creo que ya haré otra entrada más larga entonces. Asi que ahí van esas dos que me sorprendieron más que nada:

1) 1366 km.
Eso es (segun San Google) la distancia que hay desde la puerta de mi casa a la puerta de mi casa alemana.
Y parece una tonteria, pero se notan mucho esos 1366 km, sobretodo en la vida que has dejado "pausada", de ahí donde vienes.
Hace un par de meses, por ejemplo, me perdi la primera vez que mi hermano presentó a su novia formalmente.  Ni siquiera la conocia ni habia oido hablar de ella hasta ese momento. Me perdi esa comida familiar, la primera vez que mi madre era "la temible suegra", a mi hermano mas allá del "capullo" que yo conozco.
Pero no das importancia a cosas como esa, hasta que no te tienen que presentar a la chica en cuestión por videollamada, y te das cuenta que te has perdido ese momento, y bastantes de los que seguirán.
Y es en ese ambiente en el que llego a Barcelona, y hacen una cena para que esa chica me conozca "en vivo y en directo". Y es raro porque te sientes (y eres realmente) la cuñada ausente que vive ahí en las lejanías del norte, en plan bicho raro digno de meter en un Zoo.

2) La familia.
No hablo de la familia alemana no... hablo de la gente que se deja en tu tierra. Y voy a concretar más: las abuelas.
Que grandes que son las abuelas, que ya puedes ser un orco de Mordor (mugre incluida), que para ellas seras el más guapo/listo/limpio/valiente del mundo pase lo que pase, y así lo pregonarán y difundirán a los cuatro vientos.
Y mi abuela, como buena abuela que es, así lo hace. Ella vive en un pueblo pequeño (250 habitantes en verano, cuando vienen toooodos los familiares de todo quisqui), donde la mediana de edad es de 60 años y hay mas gente en el cementerio que en el pueblo en si.
El caso es que fui a verla el fin de semana que pasé en mi tierra y bueno... puedo resumirlo en un "Oh mein Gott". Me he convertido, sin yo percatarme, en la super nieta que ha cogido las riendas de su vida y se ha ido a Alemania completamente sola a la aventura, a trabajar y estudiar mientras aprende alemán y se gana la vida ella sola solo con 19 años y es superwoman. A cuadros me quedé.
A mi abuela le mando cartas y fotos de vez en cuando, para hacerla feliz, y le mando postales de todos los sitios que visito; resulta ser que las pasea por todo el pueblo y va pregonando mis logros y contando cada una de las cosas que le cuento en las cartas y traduciéndoles palabra a palabra (del catalán al castellano) a sus amigas lo que le escribo en las postales. Al fin y al cabo, todo el mundo sabe como son los pueblos, que hasta el dueño de las ovejas es ingeniero y las abuelas compiten para ver que nieto mea más alto. Y admitamoslo, tener una nieta en Alemania (que mucha gente de ahí debe imagina que eso esta en los horizontes, ya sabéis, entre Mozambique y Zimbawe más o menos) te da muchos puntos para el premio imaginario de Abuela del Año más envidiada. Solo os digo que ahora he pasado de ser "La Nieta De... " a "La Nieta Alemana De...".

Dicho esto poco más tengo que contaros. Que de pasar a estar estudiando para la uni, para el curso de alemán, cuidar niñas... a solo cuidar niñas y tener toooodo el otro tiempo libre, me aburro y me sobran horas.

Conclusión: me tengo que buscar un hobby, que parece que aquí en Alemania esto de tener un hobby esta muy de moda.