sábado, 18 de agosto de 2012

Vuelta a estas tierras (parte II, viajes y aeropuerto)

Hace una semana que volví de Barcelona. Me lo he pasado genial.
Y por esa razón y como tengo muuuuchas cosas que contar, he decidido partirlo en 3 apartados: viajes y aeropuerto, vacaciones, y finalmente, familia y amigos.
Empecemos entonces...

Viajes y aeropuerto

Todo empezó la noche antes del vuelo. El avión salia a las 6:55, pero la unica convinación era bus nocturno a las 3:15, esperar hora y media, y bus del aeropuerto a las 4:46.
Hasta ahi todo bien no? Pues no. Se me ocurrió la genialidad de no dormir, porque yo tengo un despertar lento y de muy mala leche. A eso añadirle que no me habia echo la maleta, me tenia que duchar, peinar, ordenarlo todo... Total que decidi no dormir. Menuda idea de bombero. A las 2 estaba muerta. Literalmente. Me duche y yo, convencida de que el bus pasaba a las 3:25, me dije: "ire a las 3:15, con tiempo, no vaya a ser que pase antes y la liemos...". El bus, sorprendentemente y sin que yo lo supiera,  pasaba a 3:15. Sali de casa, maleta a cuestas, andé 10 metros y vi al bus de frente. Para a la esquina que esta a mitad de la calle donde yo vivo, y el bus estaba a la misma distancia que yo de esa esquina, pero en sentidos opuestos. Pues miré el bus a los ojos, el bus me miró a mi... Y eche a correr como alma poseida por el diablo. Y el jodido busero no me quiso ver (porque solo le faltó saludarme al majete), y se fue sin mi.

Y ahi me quedé, sin opcion alguna: tenia que ir andando hasta la estación. 15 minutos andando con una maleta, por calles chungas y sin una alma por la calle. No habia pasado más miedo en mi vida.
Bueno, para ahorraros detalles, llegue viva a la HBF. Y de ahi a esperar una hora, más sola que la una, en la estación.
El bus llego tarde, y me veis corriendo por el aeropuerto para poder llegar al embarque.
Llegué y, ya en el avión, detrás mio se sento un niñato de unos 14 años que no dejó de darme pataditas (bueno, más bien patadas homologadas porque menuda tela...), y no me dejo dormir en todo el viaje. Llegue al más puro estilo zombie en The walking dead.
Una vez en Barcelona y despúes de 23 horas en pie sin dormir, me pasé toda la mañana ciudad arriba ciudad abajo, entre papeleo de la universidad y papeleo del banco. No sabia ni lo que me decían, mi cerebro ya no procesaba información. Y entonces a mi hermano no se le ocurrió mejor idea que invitarme a desayunar; casi me duermo encima del café.
26 horas sin dormir: me encamino hacia el pueblo de mi abuela, que són unas 4 horas en coche. Pillamos atascos: 6 horas de coche. Queria morir. Y entre una cosa y otra no podia pegar ojo.
32 horas sin dormir: llego al pueblo, meriendo, y por añoranza me voy al monte con mi perra. Casi me mato porque iba andando que parecia borracha.
36 horas sin dormir: cené  y me vinieron a buscar mis amigos del pueblo. ¿Y como les digo que no? 2 horas despues me dormia por los rincones y me fui a casa.
En resumen: me desperté a la hora de merendar del dia siguiente y me comí unos macarrones tan felizmente a las 6 de la tarde.

Y eso como viaje de ida.

El de vuelta fue menos agitado, y mas entretenido. Volví un día 1 de agosto. Si, 1 de agosto, habéis leído bien. ¿Hace falta que os cuente como estaba de lleno el aeropuerto? Creo que lo podéis imaginar.
Pasé por el control de equipajes con mucho esfuerzo. Y al llegar a mi puerta de embarque (una hora antes de la salida del avión), veo que antes embarca un vuelo de Ryanair.
Nunca había tenido la posibilidad de ver una selección de maletas de mano tan famosas en esta compañía, así que me lo pasé genial, y llegué a una conclusión:
Hay tres tipos de personas en un embarque de Ryanair:

- Las de risa nerviosa: esas que no saben si su maleta entrara en la jaula, y se pasan el rato de espera con una risa nerviosa y comentando "esta entrará no? ha de entrar". Finalmente a la mayoría les entra.
- Las que se sorprenden: son aquellas que van convencidas que la maleta cabrá, hasta que llegan y eso no hay manera de que entre. Ahí se resignan y se cabrean. En esta especie, se han dado casos de discutirse a gritos con el señor azafato y no llegar a las manos de milagro.
- Las que se toman la justicia por su mano: Ya sabéis, esos que piensan "si no cabe, la haré caber". Llegan a aporrear la maleta a patadas hasta que entra a la jaula. Lo divertido es ver después como no la pueden sacar.
Puedo confirmar ahora que mi maleta no entra en la jaula de Ryanair.

Dicho esto, durante la espera a mi vuelo, a mi lado había un corrillo de 9 curas (los conté), vestidos de calle o con uniforme de escarabajo. Y si, subieron al mismo avión que yo. Y si, me rodearon. Una mujer les pidió que bendijeran el avión antes de despegar, "ya sabéis, por si acaso". Yo en ese momento pensé que estando en tan buena compañía, si se estampaba el avión seguro que me beatificaban o algo parecido.

Llegué a casa a la hora de comer y no había nadie (ya lo sabia). Me comí una pizza y me apalanqué hasta las 6 de la tarde. Entonces llegó la familia, las niñas felices de verme, que como me había ido, que aquí había echo muy buen tiempo...

Y de vuelta a la rutina.
Hasta aquí esta primera parte de mis vacaciones.


domingo, 12 de agosto de 2012

La búsqueda

Me juré y prometí que no volvería a hablar de las cosas que pasan cuando le quitas el pañal a un niño. Juré no hablar más de pañales y cacas. Juré no convertir este blog en un sitio de referencia para estas cosas. Y juro que lo intenté, pero con cosas como esta no puedo evitarlo.

Así pues...

El otro día (un día especialmente malo para las niñas, que estaban bastante porculeras), oigo un grito de arriba de la niña mediana que dice lo siguiente: "Veeeeeeeeeeen que la pequeña dice que se ha echo cacaaaaaa en el pantalooooooooooon".
Yo que respiro hondo, empiezo a enumerar lo bueno de mi vida para superar la que se me viene encima. Llego arriba, cojo a la pequeña y me la llevo hasta el baño con charlas de "si sigues así tendremos que poner pañal de nuevo, como a los bebes, ¿Que ahora eres otra vez un bebe? Le diré a mama que compre más pañales si no avisas para hacer pipi o caca bla bla bla bla". Llego al baño, la meto en la bañera, y la niña me dice algo como "Ich habe caca in meine hose" (lease: yo tengo caca en mi pantalón). Yo me la quedo mirando con cara de "no me digaaaaas" y le vuelvo a echar la charla mientras le bajo el pantalón (rezándole a la virgen para que no sea muy grave) y....
¡SORPRESA!
Ahí no hay nada. Nada nada. Solo estaba el pantalón manchado como si la niña no se hubiera limpiado bien.  Entonces la giro, le miro bien la parte trasera, y si, ahí si que habían indicios de haber ido al baño. Entonces se me pasa por la cabeza una pregunta fugaz...

¿Donde narices estaba la caca?

Le pregunto a la niña y me dice "En mi pantalón", cosa obvia que ahí no estaba. En estas que se me ocurre ir a mirar los 4 baños de la casa. Todos limpios, lo que quiere decir que la niña no ha echo caca en el baño porque no llega a darle para echar la cadena.
Y ahí empezó mi cruzada.

¿Donde narices esta la caca perdida??

Media hora de reloj me pasé buscándola, hasta que llegó la madre y la hija mayor, que se unieron a la búsqueda de indicios. Era sumamente surrealista: dos adultos y una preadolescente buscando restos de mierda por una casa de 5 pisos.

Y os lo estaréis preguntando: ¿La encontramos?
Pues no, no la encontramos hasta al cabo de dos días. Bueno lo cierto es que ni siquiera la encontramos nosotras. La encontró la señora de la limpieza. En el cubo de la fregona-mopa. Deberíais haber visto la cara de la mujer cuando llegó y le dije: "Mira, que la niña el otro día hizo caca y no sabemos donde, con lo cual tenemos una caca perdida sabe Dios en que lugar de la casa, así que vigila al limpiar rincones no vaya a ser que aparezca...". Pero lo mejor es cuando me llama a los cinco minutos y me dice "La he encontrado", y me enseña el cubo con "eso" ahí dentro. Creo que todavía se esta riendo de mi.

Y os preguntáis porqué soy así... como no voy a ser así viviendo en una casa en la que pasan cosas como esta? Estoy por escribir una película, o un libro, porque desde luego material no me falta. Nunca me imaginé que mi vida au pair seria así.

PD: estoy todavia preparando la entrada post-vacaciones y de mi viaje a Paris... Darme tiempo.