sábado, 8 de diciembre de 2012

Cosas que echaré de menos

Alemania es un país... Extrañito. Si lo comparamos con las tierras cálidas claro. Y a veces no sabes si es que tu eres un bicho raro o es que esta gente hace cosas que, bajo ningún concepto, se les puede poner la etiqueta de "normales". De todos modos, tienen buenos inventos. Y cosas buenas, a las que una se acostumbra rápido (como a todo lo bueno). Y esas son las cosas que echaré de menos cuando, de aquí 8 días  vuelva a Barcelona. Y ya no solo cosas de Alemania, sino cosas de Bonn, mi ciudad. Nunca pensé que una ciudad pequeña como esta, que aparentemente no tiene nada, iba a tener tantas cosas.

He dividido esto en varios apartados, que no podemos mezclar churras con merinas. Os dejo con mi lista ( y os invito a las demás blogueras que hagáis una de vuestra experiencia)...

- Cosas alemanas:

La currywurst

Esta es una de las maravillas gastronómicas de la Alemania moderna. Quien os diga que ha vivido por estas tierras un mínimo de 2 semanas y no la conozca... sospechar. Consiste en una salchicha, usease, una "Wurst", con una salsa que no se de que es, y a eso le echan curry por encima, como se aprecia en la foto. La venden en todos los rincones, en casetas como las de creps o las de churros en España. Y oye, una delicia. Si venís de au pair a estas tierras, vais a comerlas hasta la saciedad. Tiene sus variantes, con patatas fritas, un panecillo... es todo un mundo nuevo a descubrir. 


Los libros de leselernen

Estos van a ser vuestro mejores aliados para pillar vocabulario en Alemán. Son libros para niños que aprenden a leer. Este que veis aquí es uno de los muchos que me he comprado. Los de "Lesemaus" en concreto, son geniales. Hay niveles. El primero, como veis en la foto, es de esos que los nombres más comunes en cada historieta, en vez de escribirlos, te ponen un dibujo. Cosa muy bien pensada, porque las 20 veces que sale esa palabra en cada historieta, y las 20 veces que tienes que ir al indice trasero a buscar el dichoso dibujito a ver que es lo que es, esa palabra queda en tu memoria para los restos de los restos. Para mi sorpresa cuando los descubrí, son lo más barato echo en este mundo. Teniendo en cuenta que aquí, en Alemania, los libros van tirados de precio, estos más aún. Un libro con 5 historias, con sus correspondientes ejercicios finales de cada historia, con encuadernación de tapas duras duras, con hojas gordas, a color todos los dibujos... 5 euros. Los más caros. 
Si, esa misma cara se me quedó a mi.

El DM

Esta tienda es el sueño de cada una de nosotras. Hay todo, pero todo todo todo lo que una pueda desear. Es como una droguería, pero con mil cosas más: comida bio, ropa interior, cosas del pelo, fotografía,  adornos, velitas... Un sueño echo realidad. No sabéis la de horas que me he pasado en esta tienda.
Quiero que exporten el DM a España, con sus precios y su variedad. Yo rezaré al Dios del vino para que eso se cumpla. Porque chicas, bendita sea la calidad-precio de la marca Balea, que seria así como el Hacendado en Mercadona. 

Los Brötchen


De entre las mil variedades de pan que podéis encontrar en Alemania, esta es la más demandada y la que encontrareis en cualquier panadería, por más remota y perdida que esté. Este es el Brötchen, lo que viene siendo el panecillo común. Al principio lo odiaréis. Profundamente. Después empezareis a convivir, y al final no podrás vivir sin ellos. Lo prometo.

Los DVDs a 9'95

Y es que aquí en Alemania estas cosas valen dos duros. Me he comprado temporadas enteras de series del nivel de How I meet you mother o Anatomía de Grey a 9 euros la temporada. Y no es que estén de rebajas, es que eso te valen. No me extraña que aquí este tan censurada la piratería, si al fin y al cabo, por lo que cuesta... Y esto va extendido a películas, música, libros... Esta es una de esas cosas que podrían hacer en las tierras cálidas, en vez de tanta ley Sinde... 

Los parques escondidos

En estas tierras no es como en España, que cuando hay un parque cerca, lo ves venir. Aquí los esconden. Puedes estar paseando, meterte en el callejón más roñoso que encuentres y tachaaaaaaan, que te aparezca de la nada un parque precioso, y enorme. Y si, esa es la única y exclusiva entrada al parque. Cosas de alemanes, desde luego...

El Schöneswochenendetiket

Aquí el transporte es carísimo. Una verdadera ruina. Y es por eso que inventan ofertas de un día, de fin de semana, etc. Este en concreto, el Schöneswochenendetiket, es el mejor de los inventos que tienen. Y el que más vais a usar vosotras. Consiste en un billete con el cual, que por 40 euros viajan 5 personas máximo por toda Alemania durante un día del fin de semana, con todos los transportes menos el ICE y el IC. El billete es valido, por ejemplo, a las 00:00 del sábado y termina a las 3:00 del domingo. Un verdadero chollo y una manera barata de descubrir rincones de Alemania.




- Lugares:
Rheinahue

Este es un parque enorme, y cuando digo enorme, lo digo a la alemana: 160 hectáreas, 35 de las cuales son las orillas del río Rin. En fin, no pondré fotos siquiera, porque hay tantos sitios que descubrir, que simplemente, tenéis que ir y descubrir el vuestro. 

La librería Bouvier

Es una especie de sucursal o aliada de Thalia, una super librería tipo Fnac. Esta en concreto, la de Bonn, es mi lugar. He pasado horas y horas ahí dentro. Ahora hagamos todos un minuto de silencio, porque la cerrarán este febrero. Suerte que no estaré para verlo.

El Rhein (también llamado Rin)

Antes de venir a Bonn, era ver el Ebro y pensar: "Jolín con el río ..". Si, lo veía grande. Y, sin quererlo ni beberlo, fui a parar a la ciudad que justamente, esta partida por el río más grande de Europa. Así, con dos. Que aun me acuerdo cuando me informé sobre Bonn antes de venir, y vi que decía que tenia "comercio marítimo . Yo miré un mapa, lo vi ahí, bien metido en el interior... Y me extrañé. Hasta que vi este río. Madre mía, si por aquí pueden pasar hasta cruceros de los gordos. 
Y también hay que decirlo, no cambio mis mil paseos por sus orillas por nada del mundo.

Los campos de la universidad


Aquí seré breve. Enserio, si visitáis Bonn, dejaros de tonterías de Casas de Beethoven y cosas así y iros directamente a pasear por los campos de la universidad. Cuando termine el día, me lo agradeceréis.

El café de Bad Godesberg

Siempre había soñado en poder plantarme en un bar, mirar al camarero y que este, sin más, sepa ya lo que voy a pedir. Es triste de decir, pero este sueño lo he logrado aquí en Alemania. En la cafetería donde íbamos siempre a tomar un café los de mi curso de alemán cada día, cuando terminábamos la clase.

La pizzeria de los turcos

Pizzas margarita de chuparse los dedos y de un tamaño más que considerable, a 3 euros. La atención buenísima  la gente que trabaja ahí son la cosa más amable y buena del mundo. Echaré de menos las miles de  veces que he comido ahí. Y las pizzas margarita a las 3 de la madrugada, o a las 7 de la mañana...

La "currywursteria" de la Markplatz


Después de tantas cenas, comidas y meriendas echas al calor de una currywurst en la Markplats, tenia que nombrar este sitio. Ahí venden las mejores Currywurst, con todas sus variantes, de todo Bonn. Por esa razón, si algún día venís a Bonn, acordaros de mi y ir a la Markplatz, compararos una currywurst en un chiringuito mitad rojo mitad blanco que encontrareis ahí, sentaros en la repisa de la tienda de zapatos que hay justo a su izquierda, y comeros esa currywurst a mi salud.

Y para terminar...
- Personas:
- Mis niñas.
- Mis amigos, que ellos ya saben quien son, para que ponerme a nombrar gente...
- A mi peludete de cuatro patas, ya sabéis, este.
- A mis compis de curso y a Frau Görner, que no podría haber tenido una mejor forma de aprender Alemán, que con ellos.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Lo que no mata, engorda

Hoy os voy a presentar una receta de cocina que todas las au pairs de este mundo tenéis que conocer. Empecemos:

El Bizcochón

Ingredientes:
- 200 gr de azúcar
- 600 cl de leche
- Un limón y una naranja.
- 500 gr de harina con levadura incluida.
- Otro paquete de harina, de los grandes.
- Huevos.

Preparación:

Juntar a tres au pairs y una exaupair con la intención de hacer un Roscón de Reyes en casa de una de ellas, con tres niñas que ronden los 2 / 12 años, un domingo por la tarde y sin padres a la vista. Es esencial que ninguna de ellas sea especialmente dotada para la repostería,  y sobretodo, que ninguna de ellas sepa ni la receta, ni como hacer un roscón de reyes.
Una vez esteis listas y preparadas, buscar la receta en google. Después buscar dos más y combinarlas sin criterio alguno. Ahí es cuando os daréis cuenta que eso del roscón de reyes es muy complicado, pero como ya habéis comprado los ingredientes... Oye, que no tenéis nada mejor que hacer.
Así pues, empezar con una de las recetas elegidas. Echar toda la leche del tirón en un bol grande, y la mezcláis con los huevos y la harina, que aunque en el max-mix-receta que habéis leído ponga que echéis 400 gr, echarle los 500 gr que tiene el paquete, mejor que sobre que no que falte.
Por otro lado, que una de las au pairs se lleve a las niñas a una distancia prudencial a conseguir la ralladura del limón y la naranja. 
Y la au pair que no este haciendo nada, que se ocupe de hacer la "masa madre", que consiste en 70 gr de harina mezclados con 4 cucharadas de agua. Cuando veáis que con 4 cucharadas eso no cuaja ni se hace masa ni bola, echarle agua al gusto hasta conseguirlo. Una vez tengáis una bola pegajosa de masa, ponerla sumergida en un bol con agua caliente, a la espera de que se hinche.
En este momento, la masa general de leche y harina no tiene que tener buen aspecto y ha de contar con tropezones y cosas flotantes, pero de todos modos, se le echa la ralladura de limón y naranja.
Seguidamente, dejar de inventar cosas y consultar las otras recetas en Internet  Daros cuenta que cada una lo hace como le sale de las narices... Y partiendo de esa base, interpretas que eso has de hacer tu. Improvisas. Grave error.
Pasada media hora, cuando veáis que la masa madre sumergida en agua esta tal y como la dejasteis, que eso de augmentar de tamaño no es para ella, hacer un pensamiento y echarla a la masa general, que total, ya se mezclaran.
En este momento ha de convertirse en una masa acuosa como con pegotes pegajosos y los grumos que ya contenía  Si así es, es que vais por buen camino.
Y en ese preciso instante, un ángel bajará del cielo, y os dará la idea de echarle más harina, para que tenga más consistencia.
Y entonces le echáis un medidor de harina...
Y otro...
Y otro...
Y otro...
Y otro...
Y otro...
Y otro...
Y otro...
Y otro...
Y otro...
Y otro...
Y otro...
Y otro...
Y otro...
Y otro...
Probarla y daros cuenta que ha menguado mucho el sabor. Echarle un puñado de azúcar, al gusto.
Seguir echando harina... Unas 8 veces más.
Y después echar otro huevo, a ver si así se arregla el estropicio.
Y echar harina unas 5 veces más.
Cuando por fin os pispeis de que no por más harina que le echéis eso empezará a parecer una masa, daros por vencidas, echar esa "masa" en dos moldes (eso si, semos profesionales y ponerle margarina y harina para que no se pegue) y al horno, que habréis puesto previamente a calentar a 200º, pero bajarlo a 160º al meter ese invento que habéis echo.
Dejarlo ahí .. mas o menos el tiempo que tarde en tostarse y cocerse. Y no os asustéis.  Va a subir... poco y lentamente, pero lo hará.

Cuando lo saquéis del horno, podéis probarlo y comprobar que, a pesar de todo, se puede comer y huele bien. Peeeeeeeeero, no sabe a nada. Es más insípido que un cacho de corcho. Así que hurgar en los armarios, y echar encima lo que encontréis. Preferiblemente chocolate de cobertura, o azúcar glas... Lo que surja.

Y aquí tenéis vuestro bizcochón, que no es ni un bizcocho ni un roscón, pero que te hace reírte hasta la saciedad y pasar una de las mejores tardes de domingo de trabajo de la historia de ser au pair.

AVISO: Para comerlo, tienes un margen de dos horas justo después de sacarlo del horno. Después... bueno, siempre podrás usarlo como arma de defensa, porque puedes abrirle la cabeza a alguien con él.