miércoles, 19 de junio de 2013

Diferencias culturales y otros abismos I; Armas en casa

Aunque no lo parezca, invierto mucho tiempo en leer blogs ajenos, sobretodo para informarme o para ver otros puntos de vista. Uno de los sitios que leo muy seguidamente, es el blog de AupairMom, el cual muchas ya conoceréis y que yo, personalmente, os aconsejo leer si vuestro inglés os lo permite: no solo es bueno por las aportaciones del blog, sino también por los comentarios y los debates que ahí se generan y que te hacen ver muchas cosas en las que antes no te habías fijado.

El ultimo post que han publicado, me ha dado que pensar. Reconozco que ir de au pair a USA me ha pasado muchas veces por la cabeza, y perdonarme por la simplez, pero a estas alturas de la vida, una sabe que USA y armas van estrechamente de la mano. 

No quiero abrir un debate sobre posesión de armas, eso ya es otro tema, pero si acerca de que las HF tengan armas en casa. Lo diré claramente: jamás, y digo jamás, iría a una familia que tuviera armas en casa, ni siquiera armas de caza. 
¿Os lo imagináis? Los niños no son tontos, y ya bastante peligro suponen ellos solos, así que el echo tener un arma en casa se me hace un riesgo que no quiero correr, y más si es evitable. 
Imagino que a las au pairs europeas esto se nos hace un tanto más complicado, ya que la mayoría lo más parecido a una arma que hemos tenido entre manos es una pistola de agua o una de plástico ese día que nos disfrazamos de vaqueros. Y de golpe aterrizamos en un país donde las armas no solo son comunes, sino que son un derecho. Creo que esto es un abismo insalvable culturalmente. 

También es una cuestión de seguridad. Soy consciente que ahí tienen armas para su propia defensa. Bien, para mi, la mejor defensa es tenerlas lo más lejos posible. Al fin y al cabo, si alguien se me mete en casa a) no se usar una pistola, b) no creo que fuera capaz de disparar a nadie y c) me parece de lógica que si alguien se me mete en casa, y en casa tienen el arma en un lugar seguro, es decir, siguiendo por ejemplo las normas de seguridad de una asociación de armas por si tienes armas y niños en casa, sinceramente, si tengo que juntar las 2 piezas (si, se ve que tienen dos piezas) y encima poner la munición, y después quitar el seguro (ahora me entero, por cierto, que las pistolas tienen seguro), es más que probable que me peguen un tiro a mi antes de poder llegar a la pistola, o poderla montar. Por eso mismo no les veo ninguna utilidad.

Otro tema es el echo de que las agencias no preguntan si las familias tienen armas. Desde aquí, propongo pedirlo como pregunta de formulario a las familias. No me gusta que esté en las responsabilidades de la au pair tener que preguntar acerca de esto. Para mi, al menos, es incómodo. ¿Como se supone que preguntas algo así? Haces un parón entre interrogar sobre que tanto le gustan las manualidades a su niño y las horas de entrada y salida del colegio y les dices: "Ah, se me olvidaba, no es que crea que seáis una psicópatas y me queráis ningún mal, pero ¿que tan armados estáis en casa?". Es una pregunta fuera de lugar donde las haya, al menos en una sociedad como la nuestra, en la que las armas no están presentes. 

Las agencias nos piden a nosotras el certificado de penales, historial médico, (mucha) experiencia laboral con niños, referencias personales y profesionales... Dado que a las familias ni les piden referencias personales ni profesionales, ni les piden el certificado de penales, y sinceramente creo que no les piden nada más allá que cumplir los requisitos económicos, al menos podrían poner la simple pregunta de "¿Es usted poseedor de algún arma?" en su perfil. Creo que nos ahorrarían un momento muy incomodo en las entrevistas y más de una decepción. 

Creo que poco más puedo añadir. Solo recomendaros que las que estáis ahora mismo a la búsqueda de ser au pair en USA, preguntéis esto a las familias si es un tema que os preocupa. Actualmente, parece ser la única forma de saberlo.

¿Que pensáis acerca de esto? ¿Iríais a una familia que tenga armas en casa?

PD: ¡Nueva cabecera!

lunes, 10 de junio de 2013

Consejos para las familias II

Sorpresa!!!! 
Nueva apariencia, nuevo fondo (que es temporal, hasta que tenga tiempo de colgar el definitivo), nuevos gatgets... Os cuento un poco, que hay cosas nuevas y interesantes:
Como podéis ver a vuestra derecha, bajo la foto del perro hambriento, unos botoncitos que van derechos al nuevo Facebook del blog, al canal de Youtube donde próximamente colgaré vídeos (cuando termine exámenes...), al siguiente, si pasáis el cursor por encima podréis ver mi e-mail (apagayvamonosdeaupair@gmail.com), y finalmente, el link al foro "Mundo au pair".
Durante el próximo mes veréis algunos cambios más en el blog, que ya os iré contando. Quiero darle una apariencia que facilite un poco la lectura, que tanto naranja ya me estaba cansando.

Una vez explicado esto, volvamos al tema que nos ha llevado aquí... El maravilloso mundo de las familias. Os hago saber que la última entrada ha provocado un aluvión de e-mails de Hostmoms y de un Hostdad (muy majo, todo hay que decirlo) diciéndome que habían llegado a mi blog de rebote, pero que les había gustado mucho la entrada. Así que chicas y chicos bloggers: a publicar consejos para las familias, que aunque no lo parezca, ahí están ellas, al acecho...

Hoy traigo un par de ideas más para vosotros:

La caja del dinero

Como au pair, agradecí enormemente esta estrategia de mi familia alemana, y quiero extender la idea y la filosofía a todas las familias a las que pueda.
Por todos es sabido que muchas veces, la au pair ha de comprar cosas (leche, salchichas, unas cartulinas...) con su propio dinero, y después avisar a la familia de que se lo ha gastado, y después darles el ticket para que le devuelvan el dinero, y después esperar a que se lo devuelvan, y después recordar mil veces a la familia que te deben el dinero porque se olvida, y después .. No os parecen muchos pasos para algo tan simple? Por no añadir que a veces, acaba dando apuro decirle a la familia por quinta vez después de dos semanas de espera: Aun me debes los 15 euros del otro día.

Todo esto tiene una solución muy pero que muy fácil:
Como buena Hostmom que eres, compra una cajita, la pones en la cocina, y metes 50 euros dentro. Le explicas a la au pair, que puede usar ese dinero para comprar cualquier cosa que se le pida o que necesite (desde el pan, hasta una libreta para el colegio los niños), y que de vez en cuando, puede usar ese dinero para hacer cosas con los niños, previo aviso, a poder ser. Le pides que deje dentro de la caja los tickets de las cosas que compre y el cambio (o que apunte lo que le ha costado, porque en sitios como la panadería,  por ejemplo, no te dan ticket). Cada domingo por la noche, coges los tickets, los revisas, y rellenas la caja de nuevo con el dinero que falte para llegar otra vez a los 50 euros (que algunas semanas solo se habrá gastado 5 euros, y otras, si se ha llevado a los niños al museo, quizá falten 30).

¿Veis que fácil? No tenéis que ir pensando en cuanto le debéis a la au pair, y a ella le dais un margen de maniobra e improvisación con los niños (llevártelos a tomar un helado de vez en cuando, ayuda mucho en la relación niños-au pair, o levantarte una mañana de verano y decidir que es buena idea irte al zoo a pasar el día con ellos sin pensar en esos 30 euros que te deberá la familia y que sabe Dios cuando regresaran a tus manos).

Os aseguro que las au pairs no somos unas ladronas que iremos arañando de ese dinero, y este pequeño gesto facilitara enormemente la convivencia con la au pair.

La flexibilidad

Flexibilidad, flexibilidad... Nos repetimos mucho. Siempre hablamos de flexibilidad, pero eso parece ser exclusivo de las au pairs: modificar horarios, quedarse más horas, volver antes a casa para hacer un babysitting... Pero esto, señores, no funciona así. No es algo que vaya en un solo sentido, ha de ser mutuo.

¿Como pueden ser flexibles las familias? Pues para empezar, no contando horas, pero teniéndolas en cuenta. La au pair vive con vosotros, y si es una buena au pair, hace cosas por los niños las 24 horas, siempre que este en casa en ese momento, aunque no sean sus horas de trabajo: leen cuentos antes de ir a dormir, ayudan a que los niños coman, peinan a criaturas de buena mañana.... Todas estas horas, porque si, son horas, y nadie las cuenta. Entonces no seáis tan quisquillosos como para llegar a casa 1 hora antes, y le digas a la au pair al día siguiente que se tiene que quedar una hora más en casa porque ayer hizo una hora menos.

Otra situación: tienes un niño pequeño, y tu estas en casa. El niño querrá estar contigo, es inevitable. No tengas la pachorra de dejar a la au pair todo el día con el niño berreado porque quiere estar con su madre, y tu rascándote la barriga en el sofá. O bien estas con ellos, o bien dejas a la au pair ese rato libre. Y si, no cuentes esas horas como "me las debes", porque otro día llegaras 2 horas tarde, y la au pair se callara la boca.

También esta el tema de cambiar horarios. Si la au pair lleva días avisándote de que va a hacer algo, y a ti ese día te sale un imprevisto, TE JODES. Ella te ha avisado, no tienes derecho a obligarla a cancelar sus planes porque a ti te va mal (a no ser que hablemos de una urgencia porque te estas muriendo, claro). ¿Te imaginas la situación al revés? La au pair te hace volver a casa 3 horas antes del trabajo porque ella tiene un imprevisto. ¿Impensable, verdad? Pues no hagáis vosotros lo mismo.


Familias, poner en practica estos consejos: nosotras ponemos en practica los vuestros. Hoy por ti, mañana por mi.