jueves, 27 de febrero de 2014

25 Cosas que pasan al buscar Hostfamily

1. Con toda la ilusión del mundo, empiezas a escribir las cartas de tu perfil.


2. Intentas encontrar al menos 5 fotos en las que no parezcas un orco (ya habrá tiempo para que te vean en esa precaria situación mañanera).


3. Terminas las cartas, completas el resto del perfil, y te sientas a esperar la primera solicitud.


4. Te pasas el primer dia actualizando el gmail cada 5 minutos. Esa deseada solicitud sigue sin llegar. 



5. Revisas tu perfil. Empiezas a encontrar errores en todos lados y te invade la sensación de que más que parecer la futura Mary Poppins, te asemejas a Cruela de Vil.


6. La primera solicitud aparece. ¿Histérica? ¿Yo? ¿YO?


7. Familia con 4 niños, dos de ellos gemelos de 9 meses. Tu puedes con eso, SIN DUDA.


8. Respondes a su solicitud contestando todas las preguntas que te hacen, sacando simpatía de donde sea, analizando cada una de las frases que has escrito antes de mandarlo.


9. 24 horas después te rechazan sin ninguna explicación.


10. Llega la solicitud de una segunda familia: 2 niños, de 5 y 7 años. Sientes que la suerte ha llegado a tu puerta.


11. Les contestas a la solicitud y sorprendentemente, te responden.


12. En esa respuesta te informan de que te llamarán. Nunca habías pensado que tendrías pánico a tu propio teléfono.


13. ¿Estas en el baño? ¿En la ducha? ¿Durmiendo? Recibes la llamada de la Hostfamily.


14. El nivel de inglés que demuestras en esa primera llamada es: “Jelou jou ar yu?”.


15. Tres llamadas y varios emails después, cuando ya te ves viviendo en su casa... “Finalmente, hemos decidido hacer “match” con otra chica (...)”.


16. Crees que jamás podrás recuperarte de semejante patada en el alma. Tu LOS QUERÍAS.


17. Decides no ilusionarte más por ninguna familia, tus sentimientos y tu integridad mental son más importantes.



18. Vives los siguientes rechazos como quien ve pasar el tren. O eso parece.


19. Entre correos y llamadas respondes preguntas que jamás llegas a saber si realmente tienen alguna respuesta correcta.


20. Sospechas que algunas de esas preguntas están pensadas para demostrar que no estas como un cencerro.


21. Te das cuenta de que, al contrario de lo que has leído en todos lados, el criterio de elección de un au pair es aun terreno deconocido.


22. Innumerables familias después, pasadas mil llamadas y cientos de emails, empiezas a pensar si realmente hay una familia para ti en este mundo.


23. Una familia normalita, con tres niñas de edades razonables y un perro contacta contigo.


24. Pasa el tiempo y empiezan a caerte bien, DEMASIADO bien. ¿Sientes eso? Es el “enamoramiento au pair”.


25. Enhorabuena, eres la elegida. El resto no importa... todavía. 



miércoles, 19 de febrero de 2014

¿Cómo hacer la maleta? La maleta de mano

Cuando nos ponemos a hacer maletas, siempre dejamos la de mano para el último momento pensando que no nos dará mucho trabajo. Eso es decreto ley para cualquier viajero. Pero tranquilidad, que aquí llego yo para salir en las búsquedas de Google de esos pobres desesperados aficionados al "Esto lo hago yo en un minuto".

Al contrario que la maleta facturada, la maleta de mano tiene un peso y unas medidas bastante limitadas, y dependiendo de lo imbéciles simpáticos que sean los empleados de las compañías, hacen la vista gorda o te la facturan, previo hacerte pasar el mal rato que va precedido por la famosa frase "Ponga la maleta en el medidor/jaula (que le dirán así para ponerle emoción al asunto)". Podéis encontrar una lista de las normas de cada compañía aquí.
Aunque vuestra maleta cumpla los requisitos de "la jaula", la historia no termina aquí: hay que pensar en todos esos elementos que esta prohibido llevar en ellas (líquidos, tijeras...). Pero a pesar de todo ese sufrimiento en el aeropuerto, la tortura de la maleta de mano empieza en casa, cuando la gran pregunta sobre ellas aparece en tu cabeza: 

¿Qué pongo en la maleta de mano?

La maleta de mano debería llenarse principalmente de dos tipos de cosas: las importantes y las de necesidad. Y digo que debería porque al final, seamos sinceros, intentaremos meter todo aquello que no nos ha cabido en la maleta facturada, y lloraremos. De todos modos, la lista oficial se compone de:

Las cosas importantes

En resumidas cuentas, son esas que tienen mucho valor y que no quieres perder de ninguna de las maneras, ya sean ordenadores, cámaras de fotos, apuntes de la universidad, el ebook o tu paquete de jamón de contrabando. 

Las cosas de necesidad

Aquí se pone todo un poco más interesante. Estas son aquellas cosas que no nos podemos permitir no tener si queremos sobrevivir en el destino dado el caso de que vuestra maleta se pierda. ¿Que nunca os han perdido una maleta? Yo os deseo que no os pase nunca porque es una de las peores experiencias que puede sufrir un ser humano.
Como es mejor prevenir que curar, la lista de sería la siguiente:

- Cargadores de móvil y del resto de chismes electrónicos, cables de ordenador, etc... En serio, si vuestro móvil es capaz de aguantar 5 días de batería, enhorabuena, sino, cargador en la maleta de mano. 
- Una muda de ropa completa (camiseta, jersey y pantalones) y dos juegos de ropa interior. Para poder tener ropa de quita y pon, y no tener que darle la vuelta a las bragas, principalmente.
- Un neceser básico tamaño aeropuerto (cumpliendo la normativa de líquidos). No os olvidéis quitar los corta uñas y las pinzas de cejas, que os las van a quitar en el control, no vaya a ser que secuestréis el avión con ellas.
- Un adaptador de enchufes si se necesita en el destino.
- Toda la documentación que tengamos. No facturéis nunca ningún papel, por poco importante que este nos parezca. 
- La medicación que tomemos o podamos necesitar urgentemente (nunca viene mal llevar unos Paracetamol).
- Si lleváis lentillas, llevad las gafas en la maleta de mano. Maleta perdida + Lentilla sucia porque no tenemos el líquido = mala combinación y ceguera parcial.

¿Qué no pongo en la maleta de mano?

Lo más importante es recordar que no se puede llevar sangre infectada o arpones en esta maleta. Lo se; se que es complicado no viajar con esas cosas en cabina, pero Aena no nos deja. Habrá que ser fuertes y superarlo. 

También tenemos que dejar en casa todo ese material cortante o punzante que pueda presentar un peligro para el resto de la gente: véase, tal y como he dicho antes, los corta uñas, las tijeras, las limas de uñas, los machetes y los patines de hielo. Si si, los patines de hielo también. 

Bromas a parte, podéis leer la lista completa de despropósitos que uno no puede llevar como equipaje de mano aquí. No tiene desperdicio. 

A parte de estas cosas tan lógicas que Aena no nos deja llevar, yo os recomiendo que no metáis nada que pese mucho y que pueda ser prescindible (unos zapatos) o algo que ocupe mucho espacio (una toalla). Si de todos modos pensamos que algo es importante y que tenemos que llevarlo, podemos optar por buscar una alternativa más liviana: por ejemplo, no os llevéis el Código da Vinci o el Viaje de Theo, con una lectura tamaño bolsillo nos bastará.