martes, 12 de mayo de 2015

Manualidades: Seta de Super Mario con Jumping Clay

Edad recomendada: +2 años
Supervisión de adultos: Si


Hace unos meses que empecé a utilizar Jumping Clay, y no deja de sorprenderme todas las cualidades que tiene y las muchas cosas que se pueden hacer con él. Jumping Clay es una nueva arcilla de colores muy fácil de modelar y que se seca al aire en un par de días sin agrietarse ni despegarse. Ésta tiene muchas propiedades ideales para trabajar con niños: se pega con mucha facilidad, se puede mezclar para crear todo tipo de colores, pero a la vez no mancha ninguna superficie y no es tóxica, siendo incluso apta para niños celíacos o intolerantes a la lactosa. Y lo más importante: una vez seco, es casi imposible de romper y ademas... BOTA!

Esta semana, os planteo una figura muy simple y fácil de realizar con niños de todas las edades, y que además queda muy vistosa y graciosa.

Materiales:

Jumping Clay de los siguientes colores:

Verde
Blanco
Negro
Amarillo
Rojo

Con estos dos últimos más el blanco realizaremos 
el color carne de la base de la seta, siguiendo la siguiente proporción: 
7'5/10 de blanco
2/10 de amarillo
0'5/10 de rojo. 
El truco está en hacer 10 bolas del mismo tamaño 
en los colores indicados y mezlcarlas.
También se puede comprar naranja 
y mezclarlo con blanco.

Paso a paso:


martes, 28 de abril de 2015

Enfermedades infantiles y otras maneras de odiar a los niños

Se que os debo la continuación de mi traición al mundo au pair, pero como persona que lleva desde el jueves con fiebre, me permito la libertad de desahogarme.

Y es que hoy os vengo a hablar de esas bombas biológicas, esas pequeñas armas de destrucción masiva, esas malditas fuentes de enfermedades que son los NIÑOS.

No, no soy cruel, ni despiadada. Solo pienso que si me dais un pañuelo con mocos de un niño menor de 12 años, puedo borrar del mapa a una población del tamaño de China solo con pasearme con el por las calles.

Como algunas sabrán, aprovechando que mi jefa aún está de baja maternal, éste mes he compaginado mi trabajo de nanny haciendo talleres de manualidades en distintos colegios (cosa que llevo haciendo desde setiembre). Esta semana pasada, siendo el jueves 23 de abril (día de Sant Jordi), me he hartado a hacer dragones, rosas, princesas y caballeros.

Y entre dragón y rosa, toma mocos y niños enfermos. Muchos niños enfermos. Que me pregunto yo, porque sus malditos padres no dejan los niños en casa cuando están con los mocos a la altura de la rodilla, imagino que para que la gente como yo se pase cuatro días en cama al pasar por su lado.

Han sido estos cuatro días los que me han llevado a realizar un estudio muy muy profundo sobre esto. Finalmente, he descubierto los 5 tipos de niños enfermos:

El del moco sorpresa

El clásico. Es ese que está estupendo, genial, sin síntomas y de golpe ¡zas! ¡ACHÍS! Toma moco hasta el suelo. Puntos extra si se saca la lengua cuando el moco sobrepasa la boca. Regalo si ese moco lo suelta encima de alguien. Premio si no se sabe limpiar solo y aparece arrastrando el moco hasta su profesora/monitora/loquesea al grito de "tengo mocooooos".

El de "he vomitado añadir aquí momento de ese mismo día"

Ya querido, PUEDO OLERLO. Enserio, si tu hijo vomita en la entrada del colegio, y sobretodo si es pequeño, con suerte y poniéndole velas a algún santo, no se manchará, pero el olor del vómito se pega muchísimo y créeme que tu hijo va a oler mal. No hablemos del hecho de que el niño puede volver a vomitar y ya entonces ni te cuento. Llévalo a casa ni que sea a lavarle los dientes, por Dios.

El drogao

Este es el que no se queja, que sigue el ritmo de la clase como puede, pero que está apagadillo, como amodorrado... vamos, que parece haberse fumado tres porros antes de entrar. Te da por acercarte y si señor, al niño se le pueden freír huevos en la frente. Llamas a los padres para informarles de esos 39º sospechosos de su hijo y te contestan que ellos están trabajando pero oiga, que le podemos dar el chute de Dalsy que obviamente ellos ya le han dado en casa y que como podemos ver, ha funcionado de maravilla.

El perrillo

¿Os suena eso de la tos de perro? ¿Esa tos tremenda, de fumador de dos paquetes diarios los últimos 30 años? De golpe estás en clase, con un grupo de niños pacíficos y silenciosos, hasta que un ruido semejante a un hipopótamo atragantándose rompe el silencio. Terror. Identificas al niño e intentas no acercarte mucho el resto de la hora, por seguridad. Como mucho, le dices que vaya a beber agua si ves que se pone azul.

El "la madre que te parió, cabrón"

He intentado ser suave, pero mis días de fiebre me han afectado. Este es el típico niño que espera, sin más motivo que el de joderte, a tenerte cerca, entendiendo como cerca el tenerte agachado justo delante suyo, y sin motivo ni sospecha de que va a hacerlo, toserte, estornudarte o soltarte un moco del tamaño de Cuenca en la mismisima cara.

Y a ti, mientras te pasas la manga por la cara, se te parte el alma pensando en el fin de semana que te espera, hecha un kebab en la cama mientras lloras y un rollo de papel de váter con su respectiva montaña de pañuelos usados te acompaña.


Muchos ánimos a todas las enfermas de esta época del año, sobretodo a las que trabajan con niños y les pegan todos y cada uno de los virus que puedan tener. Algún día los contagiaremos nosotras a ellos y ganaremos la guerra. Palabra.