Al contrario que la maleta facturada, la maleta de mano tiene un peso y unas medidas bastante limitadas, y dependiendo de lo imbéciles simpáticos que sean los empleados de las compañías, hacen la vista gorda o te la facturan, previo hacerte pasar el mal rato que va precedido por la famosa frase "Ponga la maleta en el medidor/jaula (que le dirán así para ponerle emoción al asunto)". Podéis encontrar una lista de las normas de cada compañía aquí.
Aunque vuestra maleta cumpla los requisitos de "la jaula", la historia no termina aquí: hay que pensar en todos esos elementos que esta prohibido llevar en ellas (líquidos, tijeras...). Pero a pesar de todo ese sufrimiento en el aeropuerto, la tortura de la maleta de mano empieza en casa, cuando la gran pregunta sobre ellas aparece en tu cabeza:
¿Qué pongo en la maleta de mano?
La maleta de mano debería llenarse principalmente de dos tipos de cosas: las importantes y las de necesidad. Y digo que debería porque al final, seamos sinceros, intentaremos meter todo aquello que no nos ha cabido en la maleta facturada, y lloraremos. De todos modos, la lista oficial se compone de:
Las cosas importantes
En resumidas cuentas, son esas que tienen mucho valor y que no quieres perder de ninguna de las maneras, ya sean ordenadores, cámaras de fotos, apuntes de la universidad, el ebook o tu paquete de jamón de contrabando.
Las cosas de necesidad
Aquí se pone todo un poco más interesante. Estas son aquellas cosas que no nos podemos permitir no tener si queremos sobrevivir en el destino dado el caso de que vuestra maleta se pierda. ¿Que nunca os han perdido una maleta? Yo os deseo que no os pase nunca porque es una de las peores experiencias que puede sufrir un ser humano.
Como es mejor prevenir que curar, la lista de sería la siguiente:
- Cargadores de móvil y del resto de chismes electrónicos, cables de ordenador, etc... En serio, si vuestro móvil es capaz de aguantar 5 días de batería, enhorabuena, sino, cargador en la maleta de mano.
- Una muda de ropa completa (camiseta, jersey y pantalones) y dos juegos de ropa interior. Para poder tener ropa de quita y pon, y no tener que darle la vuelta a las bragas, principalmente.
- Un neceser básico tamaño aeropuerto (cumpliendo la normativa de líquidos). No os olvidéis quitar los corta uñas y las pinzas de cejas, que os las van a quitar en el control, no vaya a ser que secuestréis el avión con ellas.
- Un adaptador de enchufes si se necesita en el destino.
- Toda la documentación que tengamos. No facturéis nunca ningún papel, por poco importante que este nos parezca.
- La medicación que tomemos o podamos necesitar urgentemente (nunca viene mal llevar unos Paracetamol).
- Si lleváis lentillas, llevad las gafas en la maleta de mano. Maleta perdida + Lentilla sucia porque no tenemos el líquido = mala combinación y ceguera parcial.
¿Qué no pongo en la maleta de mano?
Lo más importante es recordar que no se puede llevar sangre infectada o arpones en esta maleta. Lo se; se que es complicado no viajar con esas cosas en cabina, pero Aena no nos deja. Habrá que ser fuertes y superarlo.
También tenemos que dejar en casa todo ese material cortante o punzante que pueda presentar un peligro para el resto de la gente: véase, tal y como he dicho antes, los corta uñas, las tijeras, las limas de uñas, los machetes y los patines de hielo. Si si, los patines de hielo también.
Bromas a parte, podéis leer la lista completa de despropósitos que uno no puede llevar como equipaje de mano aquí. No tiene desperdicio.
A parte de estas cosas tan lógicas que Aena no nos deja llevar, yo os recomiendo que no metáis nada que pese mucho y que pueda ser prescindible (unos zapatos) o algo que ocupe mucho espacio (una toalla). Si de todos modos pensamos que algo es importante y que tenemos que llevarlo, podemos optar por buscar una alternativa más liviana: por ejemplo, no os llevéis el Código da Vinci o el Viaje de Theo, con una lectura tamaño bolsillo nos bastará.
